"Sabemos ya que el
gobierno de Macri ofreció a los fondos buitre mejores condiciones que las que
los mismos buitres ofrecieron al gobierno de Cristina. Incluso se ha conocido
que Macri quiere pagarle a algunos fondos, como el caso de Dart, el 100 por
ciento de lo que reclamaban a Griesa. ¡Así es fácil llegar a un "acuerdo”! La
negociación no fue agresiva, todo lo contrario, y esto se debe a la urgencia
por arreglar a cualquier costo. La desesperación no es, ni en éste ni en ningún
caso, una buena estrategia de negociación.
"Ahora la extorsión
se traslada al Congreso. Al juez Griesa ya no le basta con extorsionar al Poder
Ejecutivo sino que pretende ordenar al Congreso de la Nación las leyes que
tiene que derogar o promulgar para pagarle a un puñado de especuladores en
mejores condiciones que las que aceptó el 93 por ciento de acreedores de buena
fe. Concretamente, los fondos buitre pagaron 25 centavos por dólar y ahora
piden 4 dólares. El 93 por ciento, en cambio, aceptó recibir 30 centavos por
cada dólar, lo que terminó siendo un buen negocio porque Argentina creció
ininterrumpidamente en la última década y pudo pagar todos los vencimientos
acordados como nunca antes en su historia.
"¿Cuál es el monto
total del autodenominado "acuerdo” de Macri y cuál la ganancia de los fondos
buitre? Todavía no conocemos el dato exacto. Lo que sí sabemos es que Macri
ofreció a los fondos buitre dinero en efectivo. ¿Cómo planea conseguir estos
fondos? Endeudándose por una cifra de 15.000 o 20.000 millones de dólares.
Llegamos así a la siguiente conclusión: de manera encubierta, el gobierno de
Macri está pidiendo al "Congreso la autorización para realizar una de las
operaciones de deuda más formidables de toda nuestra historia, sólo comparable
con los tristemente célebres "megacanje” y "blindaje”. Además, según Clarín,
los beneficiarios de este negocio serán los "sospechosos de siempre”: HSBC, JP
Morgan, Santander, Deutsche, BBVA, Citi y UBS. Son los mismos bancos que le
"prestaron” 5000 millones de dólares al BCRA hace pocos días. Lo que no se
menciona es que para conseguir ese también autodenominado "crédito” el BCRA
tuvo que poner como garantía 12.000 millones de dólares, es decir, más del
doble. En resumen, en poco menos de 3 meses Macri va a endeudar al país en
20.000 o 25.000 millones de dólares, una cifra que supera las reservas
internacionales en poder del Banco Central.
"Para tener una
idea de la inequidad (¿o de la ilegalidad?) que implica lo quieren presentar
como un acuerdo que genera entre el 93 por ciento que apostó por la Argentina y
el 7 por ciento que decidió especular e ir a juicio contra nuestro país, baste
decir que nos vamos a endeudar para pagarle a ese 7 por ciento ¡en un valor que
equivale a la mitad de la deuda que se le reconoció al restante 93! Así como se
lee: el 7 por ciento de los acreedores se llevarán una suma que equivale al 50
por ciento de lo que se les reconoció al 93 por ciento de los acreedores. Esta
"exitosa negociación” no es otra cosa que "hacer lo que dice Griesa y pagar”,
calladito y contante y sonante.
"El arreglo de
Macri con los buitres contrabandea entonces una operación de endeudamiento
gigantesca, cuyos detalles financieros y "comisiones” tampoco conocemos.
Recordemos que la Corte Suprema acaba de confirmar el procesamiento del actual
presidente del BCRA por las comisiones que se pagaron en el megacanje. "La
ganancia de los bancos va a ser doble: por un lado, las comisiones por emitir
esos 20.000 millones, que si fueran del 2 por ciento significan nada menos que
400 millones. Pero, además, seguramente el precio de los bonos probablemente
crezca no bien se anuncie el acuerdo. Si mejoran los bonos en un 4 o 6 por
ciento, la ganancia de los bancos puede llegar a 1000 millones adicionales. Lo
que encubre esta inaceptable extorsión sobre el Congreso de la Nación para que
derogue las leyes que exige un juez norteamericano (Griesa) es un posible
negociado que podría llegar a 1400 millones de dólares.
"Pero hay otros
elementos centrales que aún se desconocen sobre el acuerdo. En primer lugar,
mientras a Argentina se le pide derogar sus leyes, el juez Griesa va a
"suspender” su orden, lo que no implica dejar sin efecto la sentencia sobre el
pari passu ni garantizar que no queden más buitres sin entrar al acuerdo. El
riesgo es, entonces, que nuevos fondos buitre repitan el reclamo y nuevamente
impidan el cobro de los bonos. Si no se garantiza un acuerdo con el total de
los "holdouts”, más adelante, un solo bonista con un solo bono puede llevarnos
a la misma situación. Que no nos extrañe que sea el mismo Paul Singer o algún
otro camuflado con otras plumas que vuelve al ataque.
"En segundo lugar,
si a los fondos buitre se les paga 10 veces más que al 93 por ciento de los
acreedores, no sería extraño que en el futuro sean estos últimos los que
reclamen un trato igualitario. Y tampoco sería extraño que los bonistas
encuentren un juez que les dé la razón, incluso con mejor criterio que Griesa.
Entonces lo que parece una solución se transformará en un problema inmenso. Ni
Macri ni sus abogados han hecho nada para garantizar que este "acuerdo” no
genere riesgos legales futuros para la Argentina. Total, el problema vendrá
después... del enorme endeudamiento.
"Por último, si
Argentina avanzara por esta opción estaría quedando aislada del mundo. Sí, así
como se escucha: la misma fuerza política que denunció durante años que las
políticas del kirchnerismo nos "aislaban del mundo” son hoy las que encabezan
una operación de endeudamiento que contradice los principios de
reestructuración de deudas soberanas. Estos principios recibieron el apoyo de
136 países en el pleno de las Naciones Unidas, y fueron declarados de Orden
Público mediante la ley N° 27.207. En particular, cabe recordar uno de los
Principios fundamentales de la ONU, el Principio 5 de Trato Equitativo "impone
a los Estados la obligación de abstenerse de discriminar arbitrariamente a los
acreedores” y que cualquier arreglo individual "garantice la igualdad entre los
acreedores y sea examinada por todos los acreedores”.
"El apuro por
"acordar” deriva de que todo el plan económico de Cambiemos parece basarse en
el endeudamiento externo. Y derogar la ley de Pago Soberano es un paso clave
para abrir esa puerta que nuestro país nunca tiene que volver a abrir. El
inicio de un nuevo ciclo de endeudamiento, que comenzó con 5000 millones de
dólares del BCRA y sigue con la emisión de 15 o 20.000 millones de dólares que
nunca ingresarán a nuestro país y que irán a alimentar a estos carroñeros
internacionales que son los fondos buitre. No sólo se violan así los principios
en materia de deuda soberana de la ONU y se generan riesgos legales
incalculables para el futuro, sino que es un retorno a los mismos errores que
en el pasado condujeron a la Argentina a su peor crisis económica, política y
social. De desarrollo, inclusión o pobreza cero, ni hablar”.
* Por Axel Kicillof, diputado nacional
Publicado hoy en el diario Página 12.