Una de las grandes diferencias entre la ortodoxia económica
(neoclásicos/monetaristas) y la heterodoxia (neokeynesianos/estructuralistas)
tiene que ver con las distintas visiones que dichas corrientes de pensamiento
económico tienen respecto a los procesos de endeudamiento. Básicamente la ortodoxia
es proclive al endeudamiento y la heterodoxia prioriza el ahorro y
financiamiento interno.
Aunque no está escrito en los textos de teoría económica,
mucho tiene que ver en estos posicionamientos disímiles, nuestra historia
económica reciente y el rol de los sectores económicos más concentrados y
poderosos. Temas vinculados al dólar, la inflación, el endeudamiento y la fuga
de capitales, figuran en nuestro diccionario económico entre las palabras que
implican resultados nefastos para la economía argentina y en particular para
los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad, formando parte de nuestro
acervo económico cultural.
En igual sentido, el rol de la alianza estratégica entre los
sectores políticos liberales y los grupos más concentrados de la economía
representados por los Grupos Económicos (GE), las Empresas Transnacionales (ET)
y
En definitiva en los procesos de endeudamiento de nuestro
país están presentes no solo las distintas visiones económicas sino que además,
la heterodoxia económica tiene en cuenta el rol de los (GE, ET y BE) que se
beneficiaron y fortalecieron con los procesos de endeudamiento y fuga de
capitales y que hoy quieren repetir.
Parafraseando al Dr. Aldo Ferrer, rescatando sus ideas y
rindiendo un pequeño homenaje a uno de los grandes economistas heterodoxos que
dio el país, entendemos que se puede "vivir con lo nuestro” ya que la economía
argentina genera las riquezas y el ahorro suficiente para financiar nuestro
propio crecimiento económico.
El excedente existe pero el problema radica en la conducta
de los distintos agentes económicos de dolarizar dichos excedentes y fugarlos
del circuito económico ya sea al exterior o internamente fuera del circuito
financiero formal. Según distintas estimaciones existe casi "otra argentina”
fuera del sistema, estamos hablando de una cifra de u$s
Si bien entendemos la posible conveniencia de endeudarnos a
tasas bajas, plazos largos y destinado básicamente a la inversión productiva,
creemos que se debe priorizar el ahorro interno y atender unos de los
principales problemas de la economía argentina que es la fuga de capitales.
La reciente experiencia económica ejecutada a través del
modelo de Crecimiento Económico con Inclusión Social (2003/2015) demuestra
claramente que se puede "vivir con lo nuestro”, no solo creciendo a tasas
importantes sino concretando el mayor proceso de desendeudamiento de la
historia económica argentina.
Los indicadores económicos y sociales, ratificados por
organismos internacionales como el Banco Mundial y
Luego de la nefasta experiencia económica con la aplicación
del modelo de Valorización Financiera (1976/2001), donde se produce la mayor
destrucción económica que registra la historia económica argentina junto al
mayor proceso de endeudamiento externo y fuga de capitales, se lleva a cabo en
el 2003/2015 un enorme y exitoso proceso de desendeudamiento.
Los indicadores marcan lo siguiente.
CONCETO 2003 2015
Deuda total/PBI 166 % 43 %
Deuda externa/PBI 95 % 13 %
Deuda pública externa en u$s/PBI 75 % 12 %
En dicho período, se pagaron u$s 150.000 millones a
tenedores privados de bonos y a organismos internacionales de crédito con
recursos propios lo que redundó en una mayor autonomía económica.
Los números son contundentes y echan por tierra el relato
liberal de que es necesario endeudarse para crecer. En el período 2003/2015 crecimos
y nos desendeudamos es decir, vivimos con lo nuestro.
Al 10/12/2015 las reservas del BCRA eran de u$s 25.000
millones, luego de haber pagado en octubre pasado el mayor vencimiento de deuda
de la última década por u$s 6.500 millones del BODEN 2015.
El Nuevo Ciclo de Endeudamiento (2016…)
Con el pretexto de insertarnos en el mundo financiero y
conseguir créditos accesibles, el gobierno actual claudica ante los fondos
buitres dando inicio a un nuevo ciclo de endeudamiento a gran escala para que
"cierre” el plan económico, mantenerse en el poder, favorecer a los sectores
más concentrados de la economía y condicionar a los futuros gobiernos.
Ante el fracaso del programa financiero al no entrar los
dólares esperados de los exportadores agrícolas, ni los capitales del exterior
y emitiendo deuda interna con dificultad y a tasas de interés elevadas, el
gobierno decide acelerar los tiempos para arreglar con los fondos buitres y
otros tenedores de bonos pagando un alto costo.
La escalada permanente del dólar alcanzando los $ 16
(megadevaluación del 60%), el consecuente aumento de la inflación del 12 %
(diciembre-enero-febrero) y la caída de las reservas en u$s 2.347 millones en
lo que va del año que significa que casi la mitad del préstamo por u$s 5.000
millones financió la fuga de capitales, así lo demuestran.
Para el gobierno actual, el endeudamiento no tiene como
prioridad la inversión productiva sino pagarles a los bonistas, atender los
déficits del sector externo, aumentar las reservas para evitar nuevas escaladas
del dólar y financiar la fuga de capitales de sus socios económicos (GE, ET y
BE). Su visión se identifica claramente con el modelo de Valorización
Financiera (1976/2001) donde el endeudamiento externo y la fuga de capitales
constituyeron los ejes centrales de dicho modelo.
El endeudamiento
externo se inicia en febrero por u$s 5.000 millones con la finalidad de
incrementar las reservas, con un grupo de bancos privados extranjeros - JP
Morgan, Deutsche Bank, HSBC, BBVA, Citigroup, Santander y UBS-. Por dicho monto
y por un plazo de 11 meses se entregaron en garantía u$s 10.000 millones en
títulos públicos. Si en el mes de diciembre no se reintegra el préstamo los
bancos se quedan con los títulos más u$s 300 millones que se estima es el costo
de esta operación de "pase” financiero.
Como estos títulos no cotizan en el mercado, ya que
provienen de préstamos entre el Tesoro y el BCRA, aparece el JP Morgan (a ambos
lados del mostrador) realizando la valuación técnica de dichos títulos que
derivó en un abultado descuento del 50 %, lo representa una clara connivencia
entre los funcionarios del Ministerio de Hacienda y Finanzas y el BCRA con
Luego vendrá, según la prensa mundial, la mayor emisión de
deuda de los últimos 20 años de un país emergente por u$s 15.000 millones (3
series de bonos a 5, 10 y 30 años bajo la ley de Nueva York y a una tasa del 7%
/7,5%) para pagarles en efectivo a los fondos buitres u$s 11.684 millones,
reconociéndole a los bonistas en default el 100% del valor nominal más un
adicional del 50% y a los fondos buitres con fallo firme en el Juzgado de
Griesa el 100 % más un 70%. La "quita” de apenas el 26 % es sobre los intereses
acumulados y punitorios. Ni hablar del pago obsceno de u$s 235 millones a los
abogados de los fondos buitres.
A los bonistas italianos se les pagará también en efectivo
u$s 1.350 millones de los u$s 900 millones originales reconociéndoles u$s 1,5
por u$s 1, pese a no existir una sentencia en contra (dos demandas en el CIADI
quedaron sin efecto y la tercera no tiene sentencia).
Recordemos que el 93% de los bonistas que entraron en los
canje de deuda de los años 2005 y 2010 aceptaron una quita del 65% (35 centavos
por dólar) y se les pagó con nuevos bonos a largo plazo. El leonino arreglo con
el 7% restante no garantiza plenamente que los bonistas que entraron en los
canjes de deuda hagan nuevos reclamos por sentirse perjudicados.
Los grandes negocios que implica para los bancos y las pocas
luces de los economistas ortodoxos hacen del endeudamiento la herramienta
preferida del actual gobierno, que se refleja también en los niveles de
endeudamiento interno.
El gobierno ya emitió $ 12.000 millones en bonos con
vencimiento 2018 y
A la gobernadora de la provincia de Buenos Aires se le
autorizó un endeudamiento de $ 60.000 millones y el padre de la criatura
triplicó el endeudamiento de la ciudad de Buenos Aires en menos de 8 años de
u$s 587 millones en el
A esta altura de los acontecimientos, ¿cree usted que el
hecho de que el presidente Macri no haya jurado "por la patria” constituye un
tema menor o un simple olvido?
Luis Manuel Álvarez
Lic. en Economía