La consultora Ecolatina advierte que ante el déficit
financiero que tienen varias jurisdicciones es incierto el destino que se le da
a los fondos obtenidos en el mercado financiero.
En principio, siempre se dijo que las emisiones de deuda
tenían que estar circunscriptas a utilizar esos fondos para obras de
infraestructura. Esto, sin embargo, ahora está en tela de juicio.
El financiamiento externo obtenido en los últimos meses por
siete provincias argentinas a través de la emisión de bonos en moneda
extranjera, alcanza a 4.950 millones de dólares estadounidenses, lo que aumenta
el stock de pasivos provinciales que a fines de 2015 representaban sólo 3,8%
del PBI, según un estudio de la consultora Ecolatina que actualmente dirige el
economista Lorenzo Sigaut.
"Específicamente, Buenos Aires tomó u$s 2.250 millones;
CABA, u$s 890 millones; Córdoba, u$s 725 millones; Mendoza, u$s 500 millones;
Neuquén, u$s 235 millones; Chubut, u$s 50 millones y Salta, con u$s 300
millones, salieron al mercado, alcanzando así un monto total de u$s 4.950
millones en menos de cuatro meses”, detalló el informe.
El análisis de Ecolatina reconoce que "tras el acuerdo del
gobierno nacional con los holdouts, el perfil de las colocaciones de deuda
mostró importantes mejoras” que se reflejaron en varias secuencias de este
proceso.
"En marzo, previo al cierre del conflicto en la justicia de
Nueva York, la provincia de Buenos Aires emitió deuda a ocho años al 9,4%
anual; tres meses después lo hizo a diez años al 7,8% y así, las provincias
colocaron bonos en los mercados a tasas de entre 7% y 8% anual (a excepción de
Salta, que salió en medio del Brexit, y pagó una tasa del 9,1%), con un plazo
promedio de ocho años”, detalló Ecolatina.
Sin embargo, la consultora argentina expresa alguna reserva
sobre este proceso en virtud de que "la masiva emisión de deuda de las
provincias lleva a preguntarnos cuáles son las razones y el margen para
acumular deuda de dichas jurisdicciones”.
"Aún cuando el nivel de endeudamiento es bajo, utilizar los
dólares obtenidos de una manera imprudente puede tener efectos negativos en las
finanzas provinciales”, advierte el informe.
"Conforme a los datos disponibles al tercer trimestre de
2015, el stock de pasivos de las provincias representaba 3,8% del PBI y, al
descontar la deuda con el gobierno nacional, este resultado se reduce a 2,4%
del PBI”, detalla la consultora.
Aclara de todos modos que "los vencimientos de deuda en 2016
de las provincias son mínimos, de modo que las últimas emisiones no responden a
un escenario de roll-over (refinanciación), por lo que las provincias han
generado un incremento neto de la deuda cercano al 1% del PBI, aprovechando el
apetito de los inversores internacionales”.
El informe expresa que "más allá de las emisiones
realizadas, persiste una necesidad de recursos que podría impulsar nuevas
colocaciones de deuda por parte de las provincias”, porque "si bien desde 2010
el conjunto de las provincias presenta déficit financiero, las necesidades de
financiamiento se han potenciado por la recesión y algunas medidas del gobierno
nacional”.