Se trata del universo que no pudo
reunir ingresos suficientes para comprar una canasta básica total de alimentos
y servicios públicos y privados, valuada en agosto para una familia tipo en
$416 por día.
Mientras que el organismo oficial
estimó que de "ese conjunto, 425.000 hogares se encuentran, a su vez, bajo
la Línea de Indigencia, que incluyen a 1.705.000 personas indigentes", en
este caso el umbral de ingreso fue menor al costo de la canasta básica
alimentaria, que para el último mes valuó en $173 diarios, para un grupo
familiar de dos adultos y dos menores que residen en el área metropolitana de
Buenos Aires.
En términos relativos, el
organismo de estadística detectó que 32,2% de la población de los 31
aglomerados urbanos es pobre, con un desagregado de 31,8% para las áreas con
más de 500 mil habitantes y 34,2% para las regiones de menor densidad
demográfica.
Las proyecciones del último censo
nacional de población y vivienda de 2010, que registró 40.117.096 habitantes,
al segundo trimestre de 2016 arroja que actualmente residen en todo el país
unas 43,5 millones de personas, las cuales 27,2 millones viven en los
aglomerados urbanos, que es dónde se midieron los niveles de pobreza e
indigencia.
De ahí que si a las proporciones
que arrojó el sondeo del Indec para las áreas más urbanas se las extrapola a
todo el país, surge que en realidad el total de pobres a nivel nacional al cabo
del segundo trimestre ascendió a poco más de 14 millones de personas, unos 5,2
millones que el total que anunció el organismo oficial de estadística.
Mientras que un ejercicio similar
para la indigencia, agrega a poco más de
un millón de personas en esa condición, a 2,74 millones.
Esas estimaciones lucen
conservadoras, habida cuenta de que el Indec midió en los aglomerados del
interior, como en las poblaciones de menos de 500 mil habitantes, índices de
pobreza más de un punto y medio porcentual superior al promedio nacional: 33,8%
en cantidad de personas y 24% de los hogares.
Fuente: Infobae