Las autoridades del país del norte pidieron en un protocolo
sanitario, que fue aceptado por Argentina, que el color de la fruta en cosecha
sea "verde amarillo", con el argumento para minimizar cualquier
riesgo del ingreso de una enfermedad en la fruta producto de la madurez en el
árbol, según informa La Nación.
La cosecha del limón comienza en abril y finaliza en
septiembre (terminó el 13), la cual se hace con una fruta de al menos de 60
centímetros. En esos meses se concentra el 90% de la recolección.
En síntesis, los productores citrícolas deberán cosechar la
fruta para ese mercado antes de que se ponga amarillo, si bien en realidad
luego llega amarillo a destino.
"No hay nadie para exportar a EE.UU. este año porque no
hay limón con el color en cosecha del protocolo. Es algo que te limita, No hay
condiciones de fruta para exportar a ese país, aunque sí a otros
destinos", expresó un empresario que luego justificó la medida. "No
es que no quieren que el limón sea amarillo, sino que por una cuestión de
sanidad, de minimizar alguna enfermedad con la fruta en el árbol, ellos quieren
esos colores en cosecha", finalizó.
20 mil toneladas en
2018
Productores citrícolas locales estiman que para el año que
viene Tucumán exportará al país Estados Unidos cerca unas 20 mil toneladas de
cítricos.
Si bien las exportaciones de limones a ese país no
representa una gran suma en dinero, estas son tomadas como símbolo del comercio
bilateral entre ambos países, y que además representa la apertura de nuevos
destinos para la fruta tucumana, que también desde este año pueden ingresar a
México y Brasil.
Fuente: El tucumano