El boom del litio ya es una realidad en la Argentina.
Muestra de ello es que comenzaron a llegar las inversiones, entre las que se
encuentran los US$ 300 millones que desembolsará en Catamarca la empresa FMC
Minera del Altiplano, para duplicar su actual producción de 18.000 toneladas
anuales. Tom Schneberger, vicepresidente y director mundial de Negocios de FMC
Lithium, dialogó con LA NACION y remarcó el potencial que tiene el país en este
rubro. "La Argentina puede llegar a convertirse en el primer exportador
mundial de litio", afirmó. Además, el ejecutivo dijo que ahora están dadas
ciertas condiciones que no existían durante el gobierno anterior, como la
estabilidad en las reglas de juego. "Hay cosas que han cambiado en los
últimos años -consideró-. Antes había pocas certezas".
-¿Cuánto va a invertir FMC en la Argentina y para qué?
-Hemos estado produciendo en la Argentina por más de 20 años
y, en este momento, el país representa una oportunidad enorme, porque la
industria del litio ha crecido mucho. Este año y el próximo vamos a invertir
US$ 30 millones para incrementar nuestra producción en un 20%. Además
desembolsaremos otros US$ 300 millones para duplicar nuestra producción actual,
que hoy es de 18.000 toneladas de carbonato de litio.
-¿A qué se debe la decisión de inversión en este momento?
-Hay dos razones principales. La primera es por el mercado,
porque se ha acelerado por el aumento de demanda de productos con litio y por
los próximos diez años va a tener un crecimiento continuo. FMC es uno de los
principales productores de litio e invertimos en la Argentina porque nos han
dado las señales que necesitamos.
-¿No tenían esas señales con el gobierno anterior?
-Hay cosas que cambiaron en los últimos años. En el nivel
federal hay reglas claras, que serán consistentes en el tiempo. Y en Catamarca
también hay reglas que permiten hacer de esa provincia una de las principales
productoras a nivel mundial. Antes había pocas certezas en las políticas que
mantenía el anterior gobierno.
-Se habla desde hace diez años del boom del litio, pero no
termina de explotar. ¿Por qué?
-Una razón es de mercado. En un primer momento, cuando se
tenían las primeras visiones sobre los autos eléctricos, eran híbridos y usaban
poco litio; además, las baterías tenían menos capacidad. Los costos hoy están a
un 30% de lo que estaban hace unos años y las baterías tienen el doble de
capacidad. Otra razón es la oferta: hay muchas personas que creen que pueden
encontrar litio, pero si se ve la historia, se necesitan muchos conocimientos
técnicos para hacer los productos correctos. Se necesitan capacidad y
experiencia para que esos productos sean aceptados en el mercado. Ahora hay una
aceleración muy grande de la demanda de mercado y están los productores
buscando abastecer esa demanda. Hoy ya vemos un incremento a US$ 10.000
millones en la demanda de producción de baterías de litio.
-Una crítica que se les hace a las mineras es que no
fabrican aquí las baterías de litio. ¿Por qué no lo hacen?
-Hoy la experiencia existe en Asia, y hay un complejo camino
de distintos productores hasta llegar al producto final. Entonces, no sabemos
si existe la capacidad para hacer esa cadena en la Argentina. Pero la
oportunidad que el país tiene hoy es aumentar la capacidad de producción de
alta calidad de litio para servir a aquellos productores que tienen los
conocimientos para hacer las baterías.
-¿Qué lugar ocupa la Argentina como exportador de litio?
-Es el tercer exportador y tiene la posibilidad de
convertirse en uno de los más grandes. Puede llegar a convertirse en el primer
exportador mundial de litio, porque el país está bien posicionado para crecer
en forma muy rápida.
-Otra crítica que recibe aquí el sector es que no pagan
impuestos o que pagan poco. ¿Qué opina al respecto?
-Al final del día, la industria tiene que ser competitiva en
un mercado mundial. Entonces, independientemente de la estructura de costos
particular, es el costo general el que afecta. Tanto en el nivel federal como
en el provincial se está haciendo un buen trabajo para permitir condiciones
competitivas. De esa forma, se están atrayendo nuevas inversiones.
-Un tema siempre cuestionado es el impacto ambiental.
-Nos tomamos el tema de sustentabilidad muy en serio, en
términos de uso de los recursos. Hemos reducido el uso de recursos
intensivamente en los últimos años. Y en términos de la disposición de la
salmuera que se utiliza en el proceso de producción, la devolvemos más limpia de
lo que la hemos obtenido. Además, hemos hecho un esfuerzo muy grande para
entender las necesidades de la comunidad que rodea nuestra mina. En los últimos
años hemos tratado de contratar más mano de obra local.
-¿Cuánto le deja la exportación de litio al Estado
argentino?
-Hay un acuerdo de regalías establecido con el gobierno
provincial (no es un porcentaje fijo, pero se estima el 3% del valor en
boca/mina) y también tenemos contribuciones para responsabilidad social
empresaria y por el uso del agua. Es una estructura con distintas fuentes de
ingresos. En términos de Ganancias, se paga el 30%. Una cosa importante en esta
discusión es que el incremento de volumen que lograremos con las nuevas
inversiones le acrecienta los ingresos al Gobierno.
-¿Cómo es la presión impositiva local en comparación con
otros países?
-Varía en cada país, pero el esfuerzo que está haciendo la
Argentina es mantener esa presión estable para atraer nuevas inversiones.
Porque los gobiernos que han trabajado para aumentar las regalías crean mucha
incertidumbre.
-Como inversor externo, ¿cómo ve la economía local y el
clima de negocios?
-El país tiene una enorme oportunidad en este momento. La
Argentina puede ser uno de los países más estables y con mayor crecimiento. El
país está tomando las decisiones correctas para promover el comercio y atraer
mayores inversiones. Si la deuda no continúa incrementándose, la Argentina va a
seguir creciendo.
-¿Qué cree que falta para que se desarrolle la minería de
litio en el país?
-Se necesita estabilidad y tener reglas claras y
consistentes, para poder abastecer la demanda que existe a nivel mundial.
Fuente: La Nación