Los datos se desprenden del Monitor de Exportaciones que
realiza el Ieral, de la Fundación Mediterránea. El análisis de cada una de las
cadenas de las economías regionales revela que en el tercer trimestre de este
año las ventas afuera de cítricos bajaron el 24% (US$ 277,4 millones sumaron
las ventas); las de maní subieron el 5% (US$ 274,8 millones); la industria
vitivinícola cayó 4% (US$ 262,1 millones).
En el caso de las legumbres, la baja alcanzó el 26% (US$
149,4 millones); la forestoindustria mejoró sus exportaciones el 13% (US$ 100,7
millones); se exportó 12% más de miel (US$ 52,3 millones) y 2% más de
infusiones (U$S 45,6 millones).
En tanto, bajaron 4% las exportaciones de frutas de pepita
(las operaciones acumularon US$ 50,1 millones) y 2% las de papas (US$ 49,4
millones). En cambio, las frutas finas mejoraron su ventas al exterior el 37%
en el tercer trimestre de este año, con ventas por US$ 17,8 millones.
Aunque las exportaciones regionales llegan a 123 destinos,
el 68% se concentra en una decena de países. A Estados Unidos se vendió por US$
274,5 millones, con una suba respecto al tercer trimestre de 2016. También se
incrementaron las ventas a España (US$ 90,6 millones), Alemania (US$ 49,7
millones) y Canadá, con US$ 35,7 millones.
Aunque con bajas interanuales en sus compras, están entre
los destinos más importantes Brasil (US$ 202,6 millones); Países Bajos (US$
145,6 millones); Reino Unido (US$ 51,3 millones); Chile (US$ 42,9 millones);
Italia (US$ 37,2 millones), y Rusia, con US$ 34,4 millones.
De las 14 cadenas analizadas por el Ieral, seis tienen una
alta concentración de mercados (olivícola, frutas finas, infusiones,
hortalizas, papas y miel). En tanto, las exportaciones de azúcar registran una
concentración moderada, y el resto, alta.