De acuerdo a lo que pudo investigar Infobae, esta es la
primera de una serie de medidas que se lanzarán este año con tres objetivos:
aumentar la bancarización, bajar la inflación y reducir la economía en negro.
Desde el BCRA estiman que casi un tercio de las operaciones que se realizan se
hacen en el mercado informal.
La circular hace referencia a que "las operaciones de
canje de numerario de Buen Uso o dinero en efectivo, entre las entidades
financieras, podrán ser cursadas a través de una plataforma electrónica en
línea"; además destaca que "se crearán dos ruedas de negociación, una
para los billetes de alta denominación como los de 1000, 500 y 200 pesos, y
otra rueda para los billetes de baja denominación como los de 5, 10, 20, 50 y
100 pesos"; y agrega que "las entidades financieras podrán ofrecer
sus excedentes de efectivo mientras que las entidades demandantes podrán
comprar ese dinero en efectivo".
Esto significa que los billetes se trasladarán entre los
bancos y no tendrán que llegar a la tesorería del BCRA como ocurría hasta el
año pasado. Por ese motivo los bancos se comprarán y venderán entre ellos esos
billetes de acuerdo con los precios que fije la oferta de la demanda de los
mismos. En ese mercado aparecerá entonces un banco con exceso de billetes u
otro al que le falten billetes.
"En caso de mucha demanda de billetes, el banco que los
venda ganará unos centavos por sobre el valor de los billetes de la transacción
y si sobran billetes en el mercado, el que necesite tal vez los consiga a un
valor más bajo de su valor nominal", explicó un operador del sistema
financiero a Infobae.
"En términos prácticos sería lo siguiente: si sobraran
billetes de 10 pesos, el que los compra pagaría 9,90 pesos, y si faltaran el
que los vende los podría vender a 10,10 pesos; habría un arbitraje entre la
compra y la venta", explicó el experto. También agregó que en el fondo lo
que busca el BCRA es que se reduzca la emisión de billetes y a la larga eso
reduzca más la inflación".
Por lo que pudo investigar Infobae esta sería la primera de
las medidas que tomaría el BCRA con el objetivo de reducir en el futuro las
transacciones en efectivo entre empresas y particulares. Entre los operadores
del mercado financiero se comenta que la intención del BCRA y de los bancos es
comenzar desde marzo próximo a cobrar un arancel que iría del 1 al 2% por los
depósitos en efectivo que tengan las empresas y los particulares en los bancos.
La intención del BCRA sería pasarle el problema del manejo
del efectivo a los bancos y a las empresas, y luego a los particulares. En el
fondo lo que buscan las autoridades del BCRA es reducir las transacciones de
dinero en efectivo, para lograr una mayor bancarización del sistema financiero,
en la búsqueda de reducir la inflación y la economía en negro.
Esto implica que las empresas y los particulares paguen
mayores costos por utilizar dinero en efectivo en lugar de realizar otro tipo
de transacciones. La medida también busca que haya cada vez mas posnets en los
comercios para que las compras se hagan con tarjeta de débito o de crédito o en
el futuro con dinero electrónico. Desde el directorio del BCRA proponen un
cambio gradual y la idea es ir arrinconando la economía informal.
En conversaciones con periodistas, empresarios y banqueros
Sturzenegger ha manifestado en varias ocasiones que "el objetivo de largo
plazo del BCRA es alcanzar a Suecia, el país con menor nivel de uso de efectivo
en el mundo". En el Foro de Davos realizado en enero pasado Sturzenegger
manifestó que "uno de los objetivos estratégicos de mi gestión es ir
eliminando el efectivo de la economía argentina y con ese propósito,
desplegaremos un plan para mover a la gente hacia las operaciones con dinero
virtual".
En esa reunión Sturzenegger adelantó que "para ello crearemos
una plataforma digital llamada Pay, porque el BCRA dejará de tomar efectivo a
los bancos y los obligará a a manejar efectivo entre ellos, lo que de alguna
manera aumentará el costo, pero con el objetivo de que eso los induzca a llevar
a la gente a la plataforma digital".
Y agregó: "El tercer paso -igual que se hizo en
Suecia-, es cobrar a los bancos el efectivo y el proceso no estará exento de
tensiones, pero es una cuestión de equidad -si todos están en el sistema formal
se puede repartir la carga tributaria-, de seguridad, porque al eliminar el
efectivo reducís los problemas de inseguridad, y de eficacia y se puede también
reducir la inflación como han hecho varios países en el mundo al reducir la
emisión monetaria que es la principal causa de la inflación".