Pero lejos de resultar un "alivio” –aseguran-, la reciente y
fuerte suba de combustibles que alcanza el 7,2% en naftas y 6% en gasoil,
alerta al sector: esto se traduce en un impacto promedio del 1,8% de incremento
en los costos. "Es alarmante pensar que a partir de julio la proyección del
aumento acumulado superará los dos dígitos”, remarcan desde la entidad.
En el incremento desagregado, en lo que va del 2017, se
destacan los Peajes (39,7%), en el marco de los fuertes ajustes por los accesos
Norte y Oeste, desde y hacia la CABA; seguido por las Patentes (35%).
En el período también sobresale el Costo Financiero (16,7%),
explicado por el alza de las tasas de interés, y los Gastos Generales (14,5%),
que recogen el impacto del aumento de los servicios públicos. Combustible y
Personal, los dos rubros más representativos en la estructura de costos,
exhiben 6,3% y 4,3% respectivamente.
De acuerdo con FADEEAC, el transporte de cargas ya había
sufrido un fuerte ajuste en sus costos en 2016 (37%). Y los mayores costos en
la actividad continúan en línea con las revisiones de mayor inflación minorista
para la primera parte del año y bastante por encima de la evolución de los
precios mayoristas.
"Bajo este escenario, el sostenido aumento de los costos
para transportar mercadería en el país tiene el agravante de suceder en un
mercado en franco descenso para las empresas transportistas, con fuertes caídas
en el consumo de gas-oil sumado a una carga impositiva del orden del 40 % que
conspira contra la competitividad del sector”, explican.
Y concluyen: Es alarmante pensar que a partir de julio la
proyección del aumento acumulado superará los dos dígitos.