"El Gobierno decidió dar una suerte de compensación” a las
empresas petroleras, dado que sus precios habían subido un 31% en 2016 contra
una inflación que superó el 40%.
Además, el representante de la Cámara advirtió que para
cerrar el año habrá un nuevo incremento en el último trimestre. Castellanos
explicó que si bien el precio del dólar en el país subió y el valor
internacional del crudo bajó, "se hizo una suerte de compensación por el año
pasado, cuando los precios habían ajustado 31% y la inflación fue de más del
40%”.
También se quejó por "la difícil situación financiera” que
vienen sosteniendo los estacioneros. "Cuando los precios de los combustibles
suben por debajo de la inflación, a los dueños de las estaciones de servicio se
le generan graves problemas económicos porque les afecta la rentabilidad, que
es lo que ocurrió el trimestre pasado”, dijo.
Por otra parte, precisó que los combustibles tienen un valor
de hasta 2 pesos más en el interior del país, donde se comercializa el 91% del
stock, principalmente en las provincias del Norte Grande (NEA-NOA).