Según un informe de Investigaciones Económicas Sectoriales
(IES), la baja en el consumo interno de cigarrillos alcanzó en la primera mitad
del año al 9,3 por ciento interanual "si se compara con una base más
normal, como el primer semestre de 2015".
Asimismo, precisó que la producción de cigarrillos en los
primeros seis meses del ano descendió 11,5 por ciento interanual.
El informe advirtió que el consumo per cápita "viene
cayendo en los últimos años, ya que tras alcanzar un nivel de 55,3 atados por
habitante en 2008, bajó a 50,3 atados per cápita en 2013, hasta llegar a los
41,7 atados per cápita en 2017".
El análisis señaló que la industria tabacalera
"continúa inmersa en un escenario fuertemente contractivo, en la que se
vearrastrada por la merma en el consumo interno de cigarrillos, una mayor presión
impositiva y una fuerte suba de costos, que conjuntamente redujeron la
rentabilidad de las empresas productoras y generaron despidos junto a
suspensiones de trabajadores".