El cóctel explosivo de alta volatilidad cambiaria y suba de las tasas de interés que tuvo lugar con severa pérdida de la capacidad de compra de los salarios, por la aceleración inflacionaria a partir de julio, se manifestó con singular contundencia en la cuarta baja consecutiva de la producción manufacturera.
El Estimador Mensual Industrial (EMI) del Indec arrojó en agosto una retracción de 5,6%, alineada con sendas declinaciones anticipadas por las mediciones de FIEL (5,9%) y de la consultora Orlando Ferreres y Asociados (7,2%); así como por las expectativas que el organismo oficial de estadística había relevado un mes atrás.
Por el contrario, la actividad de la construcción logró sostenerse en el nivel de un año atrás, apenas subió 0,1% informó el Indec.