Todo esto sucede en medio de una incesante aversión global después de que la Reserva Federal norteamericana aumentara la tasa de interés, y ante dudas políticas y económicas locales.
La bolsa porteña se desplomó este viernes por ventas disparadas en consonancia al nuevo aumento del riesgo país y frente a la debilidad de Wall Street, en un mercado con selecto volumen dada la prudencia operativa que arrastra el mercado.
El índice Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) perdía un 3,77 por ciento, a 28.139,59 puntos, su menor nivel en dos meses, bajo una operatoria limitada ya no sólo por la apatía sino también por la menor participación de operadores a raíz de las fiestas.
El nuevo derrape se da en momentos en que el riesgo país argentino trepaba a los 822 puntos básicos, 19 unidades más que en la vípsera, para convertirse en el nivel más alto desde octubre de 2014.
"El nuevo salto del riesgo país refleja la marcada desconfianza que exhiben los inversores actualmente en los activos locales", comentó un operador.
A su vez, el Dow Jones caía un 0,8%, ante una mayor aversión global después de que la Reserva Federal estadounidense aumentara la tasa de interés.
Bonos, sin piso
En el segmento de renta fija, los principales bonos en dólares operan con bajas generalizadas, y en algunos casos pierden más de 2%, como el Bonar 2024.
Otras fuertes caídas las anotan el Bonar 2020 (-1,7%); el Goblar 2037 (-1,7%); el bono centenario (-1,4%); y el Discount bajo ley argentina (-1,3%).
"El elevadísimo nivel del riesgo país se genera por las fuertes ventas de títulos, con algunos del tramo medio alcanzando ya rendimientos del 15%, dado que los inversores están preocupados por el riesgo político y el ¨riesgo de refinanciación¨ luego de agotarse los recursos del FMI en el 2020", explicó el economista Gustavo Ber.
El riesgo país desfinancia las PPP
El índice, compuesto por el JP Morgan para medir el factor de riesgo adicional que la deuda soberana de un país tiene por encima de los títulos a 10 años de Estados Unidos, mostró en el último tiempo una testarudez a la hora de perforar el piso de los 750 puntos. Entre las consecuencias más inmediatas, se destaca la decisión del Gobierno de frenar momentáneamente el financiamiento de obra pública a través de las Participaciones Público Privadas.
El freno del instrumento de fondeo público para los programas de participación público privada fue uno de los efectos no deseados del grado de desconfianza que pesa sobre los instrumentos de deuda pública con vencimiento posterior a 2020, cuando se prevé la vuelta a un estado de estrés de las finanzas públicas.