Desde hace dos semanas comenzó la cosecha de aceitunas para conserva en Argentina, con olivas de Catamarca y La Rioja. Esta semana que finaliza comenzó la recolección también San Juan completando las tres principales provincias olivícolas del país.
En un año complejo en cuanto a la macroeconomía y fundamentalmente la competitividad internacional de toda la oferta regional olivícola, las principales notas de la campañas están vinculadas a diferentes aspectos nacionales e internacionales.
Lo malo
* La merma sustancial en la cosecha de la variedad manzanilla por cuestiones agroclimatológicas , principal aceituna para conserva del país por los fuertes vientos cálidos ocurridos fundamentalmente en La Rioja y Catamarca. Se habla de hasta un 70% de merma en esta variedad.
* Las demás variedades tanto de mesa como aceitera, reduciendo las expectativas favorables planteadas originalmente por tratarse de un año con "vecerismo" -alternancia en la producción- para en alza.
* Los fuertes aumentos o "tarifazos" en los costos energéticos complican en primer lugar la disponibilidad de agua para riego en provincias sustancialmente desérticas electro intensivas a la hora de extraer el agua para regar los cultivos. Muchas empresas han sido obligadas a reducir las horas de riego y con ello la productividad por hectárea.
* El aumento de los combustibles y electricidad neutralizaron los efectos de la devaluación al impactar de lleno en economías regionales donde los fletes y costos de labores culturales tienen un impacto decisivo en la conformación final de las cotizaciones a la hora de exportar.
* La falta de mano de obra especializada sigue siendo un tema crucial a la hora de desarrollar esta actividad.
* La colocación de un impuesto específico o retención de $4,00 por U$S exportado -equivalente a un impuesto final del 10 al 13% según el tipo de cambio- a las exportaciones regionales termina condicionando el éxito competitivo de la oferta exportable local.
* La segunda mejor cosecha de olivas en España provocó una retracción en los valores de la oferta internacional aceite de oliva, aunque se esperan subas.
Lo bueno
* La excelente calidad, tamaño y sanidad de las aceitunas para mesa en todo el país.
* No todos los costos de la cadena olivícola han aumentado al ritmo inflacionario impuesto por la devaluación argentina. La mecanización sigue en aumento.
* La excelente calidad y cantidad de aceite extra virgen elaborados en nuestro país en general y San Juan en particular.
* El aumento de la demanda de aceituna conserva en los EEUU y otras naciones potencia y mejora la posición y condiciones de negociación internacional para Argentina.
* También la creciente necesidad de España de importar aceite de oliva extra virgen colabora con los elaboradores argentinos. Los problemas estructurales y culturales españoles le impiden obtener más de un 30% de su elaboración como óleo calidad virgen extra.
* El clima juega malas pasadas en todo el mundo, como en Italia, donde se quedó con el 50% o más de la aceituna y mermas importantes en Grecia, Turquía y Túnez entre otras naciones.
Cabe destacar el aumento del consumo y apertura de nuevos mercados en Asia y oceanía, con paladares menos estructurados.
La especialización de la mano de obra y la mecanización, junto a la incorporación de tecnologías, sigue siendo el principal desafío de los olivicultores.