La noticia desayunó a los empleados, que de inmediato se pusieron en contacto con el gremio y autoridades del Gobierno Provincial para intentar torcer la decisión tomada por los propietarios de la firma a causa de la situación económica que vive el país por las políticas del Gobierno Nacional.
En total son alrededor de 60 los trabajadores despedidos. En la fábrica, además de guardapolvos, se confeccionaban delantales.
Desde el gremio SOIVA se indicó que el cierre no fue comunicado oficialmente por la empresa, y que sólo habrian llegado comunicaciones verbales a algunos trabajadores instándolos a acordar la desvinculación con una indemnización del 70%.
Representantes del sindicato instaron a los trabajadores a no acordar nada, hasta tanto reciban los telegramas correspondientes informando el despido.