crisis económica

El salario mínimo en caída libre: perdió un 30% en 2024 y vuelve a niveles de 2001

El poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil en Argentina atraviesa una de sus peores crisis en años. Según un informe elaborado por la Universidad de Buenos Aires (UBA), el salario real perdió un 30% en el último año, lo que ha dejado a millones de trabajadores con un poder de compra inferior al de hace más de dos décadas.
martes, 31 de diciembre de 2024 10:15
martes, 31 de diciembre de 2024 10:15

Si bien el gobierno ajustó el salario mínimo, las cifras no parecen ser suficientes para paliar el impacto de una inflación desbordada y la constante erosión de los ingresos.

La caída ininterrumpida del salario real

El informe “Panorama del empleo asalariado formal y de las remuneraciones” del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, resalta una alarmante tendencia: desde noviembre de 2023 hasta noviembre de 2024, el salario mínimo real acumuló una pérdida de un 30%. Este deterioro se profundiza mes a mes, a pesar de los ajustes nominales. Según los especialistas Roxana Maurizio y Luis Beccaria, la caída comenzó en diciembre de 2023, cuando el salario perdió un 15%, y en enero de 2024 sufrió un golpe aún mayor con una reducción del 17%.

A lo largo del año, la tendencia decreciente continuó, con caídas significativas en los meses de junio (-4,4%) y en los meses siguientes, que culminaron en la dramática pérdida del 30% anual. Esta evolución pone al salario mínimo real por debajo de los niveles de 2001, antes del colapso de la convertibilidad, y revela una erosión del 61% respecto del valor máximo alcanzado en septiembre de 2011.

Los números del Gobierno y el nuevo salario mínimo

Ante este panorama, el gobierno de Javier Milei ha fijado un nuevo salario mínimo a partir de diciembre de 2024. En la Resolución 17/2024, publicada en el Boletín Oficial, se establece que el salario mínimo será de $279.718 para los trabajadores mensualizados a jornada completa, con incrementos sucesivos durante los primeros meses de 2025. A partir del 1° de enero, se elevará a $286.711, y en febrero alcanzará los $292.446. Sin embargo, la pregunta sigue siendo la misma: ¿serán estos ajustes suficientes para frenar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores frente a una inflación que no da tregua?

El contraste con el empleo formal

Si bien la caída del salario mínimo es un golpe difícil de ignorar, el informe también ofrece una luz de esperanza en cuanto al empleo asalariado formal. Después de varios meses de caídas consecutivas, en agosto y septiembre de 2024 se registró una ligera recuperación en el número de trabajadores asalariados. El empleo formal aumentó en 2.400 trabajadores en agosto y 8.800 en septiembre, lo que refleja una leve mejora en la situación laboral. Sin embargo, el empleo asalariado formal sigue siendo inferior al nivel registrado en noviembre de 2023, con una pérdida de 183.000 puestos de trabajo (-2%).

Un 2025 de desafíos

A medida que el año nuevo se acerca, el panorama económico argentino sigue siendo incierto. El salario mínimo sigue perdiendo terreno frente a una inflación galopante, mientras que los ajustes salariales y las medidas del gobierno parecen no ser suficientes para contrarrestar la caída del poder adquisitivo. Con una inflación anual que ronda el 166% y una economía que aún no ha logrado despejar los nubarrones de la recesión, 2025 se perfila como un año clave para determinar si las reformas impulsadas por el gobierno de Milei pueden revertir la pérdida de poder adquisitivo y mejorar la calidad de vida de los trabajadores.

En este contexto, los argentinos tendrán que enfrentar un nuevo año con salarios más bajos en términos reales, lo que exige una reflexión profunda sobre las políticas económicas y sociales que se implementarán para abordar los desafíos del futuro cercano.

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