Ambos mandatarios mantuvieron una conversación telefónica de 30 minutos, durante la cual intercambiaron números personales y dialogaron sobre temas económicos, comerciales y medioambientales. Lula aprovechó la ocasión para invitar a Trump a la próxima cumbre climática en Belém, según informó la oficina del presidente brasileño.
Horas más tarde, Trump publicó un mensaje en Truth Social, su red social, donde confirmó la charla y destacó el tono positivo del encuentro virtual:
“Discutimos muchas cosas, pero nos centramos principalmente en la Economía y el Comercio entre nuestros dos países. Tendremos más conversaciones y nos reuniremos pronto, tanto en Brasil como en Estados Unidos”.
El gobierno estadounidense había impuesto el arancel del 40% en julio, que se suma al 10% establecido anteriormente, argumentando que las políticas económicas brasileñas y la crisis política derivada del juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro justificaban la medida.
Lula recordó a Trump que Brasil es uno de los tres países del G20 con los que Estados Unidos mantiene un superávit comercial, y advirtió sobre los efectos negativos que la medida arancelaria tiene en sectores clave de la economía brasileña.
El mandatario brasileño también expresó su disposición a viajar a Washington para continuar el diálogo iniciado durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada a principios de mes.
El pedido de Lula se enmarca en un intento por recomponer las relaciones comerciales bilaterales y reducir las tensiones que surgieron tras la imposición de los aranceles, en un contexto global donde la cooperación económica y ambiental vuelve a ocupar un rol central.