hacia un sistema 100% electrónico

El Central evalúa la eliminación total de los cheques físicos

El Gobierno estudia además posibles cambios en el Impuesto al Cheque, uno de los tributos más cuestionados.
lunes, 17 de noviembre de 2025 11:55
lunes, 17 de noviembre de 2025 11:55

El Banco Central tiene en sus planes la eliminación total de los cheques en papel y su reemplazo por los e-cheq o cheques electrónicos, en vistas del fuerte auge del uso de estos últimos en el sistema financiero argentino. El propio presidente del BCRA, Santiago Bausili, confirmó la intención oficial mediante un cruce de mensajes en la red social X.

“Hacia allá vamos”, fue la respuesta que le dio Bausili a un usuario que le reclamó la implementación de esa decisión. "Hay una medida que ya esta en la mesa que es eliminar la emisión de cheques fisicos. Los echeqs deberian ser los unicos disponibles. Digitalizar la transaccionalidad interempresas tiene beneficios", había sido el pedido al titular del Central.

Bausili no esquivó la respuesta y confirmó esa intención, a la vez que reenvió un mensaje del economista Lucas Llach, que mostraba un gráfico con el crecimiento del uso del e-cheq y lo calificó como una revolución ”silenciosa y contundente” en el marco de la digitalización del sistema financiero.

El titular del BCRA ya había mencionado esa intención en agosto pasado, cuando se anunció la creación del cheque en dólares, el cual no tendrá versión en papel y será exclusivamente digital. “Aprobamos el cheque electrónico en dólares, no el cheque en papel. La idea es que el sistema vaya yendo hacia eliminar eventualmente el cheque en papel en pesos también”, indicó Bausili en ese momento.

“El cheque es un instrumento financiero muy importante porque es un título ejecutivo”, detalló, en referencia a su carácter legal que permite reclamar judicialmente el pago en caso de incumplimiento.

En el contexto de profundizar la competencia de monedas, el BCRA rehabilitó las cuentas corrientes en dólares y otorgó para ello a los bancos un plazo para adaptar sus sistemas informáticos y poder implementarlas. Por esa razón, hasta el 1° de diciembre próximo podrán completar las adecuaciones necesarias y poner en marcha el sistema .

El BCRA prevé que, durante el período de adecuación, las entidades financieras realicen las inversiones necesarias para garantizar la seguridad, la interoperabilidad y la eficiencia en la compensación de estos nuevos instrumentos. También se espera que las cámaras de compensación adapten sus procesos para la gestión en dólares.

Instrumento en alza

El uso de los cheques electrónicos viene creciendo en forma sistemática. Según los últimos datos suministrados por el Banco Central, correspondientes a octubre “la participación del echeq sobre el total de compensados alcanzó el 58,9 % en cantidades (3,1 millones de cheques electrónicos) y 81,8 % en montos ($ 16,6 billones)”.

Hace dos años atrás, esa participación del cheque digital era sensiblemente menor y llegaba al 40,6% de la cantidad de documentos emitidos y al 65,4% del monto. Esa diferencia marca además que el uso del echeq fue adoptado rápidamente por las empresas, que hacen operaciones de volúmenes más elevados.

En este sentido, dos factores impulsaron su rápida adopción, en especial entre las pequeñas y medianas empresas. En primer lugar, porque reduce sensiblemente la cantidad de cheques rechazados por errores materiales. En un cheque escrito a mano, una palabra o una cifra escrita en forma confusa puede derivar en un rechazo del instrumento, aún cuando existan los fondos para cubrirlo. Cada uno de esos rechazos representa un costo operativo y financiero, que genera complicaciones.

Otra ventaja clave que trajo la expansión del e-cheq es la posibilidad de negociarlos con mayor facilidad para financiarse en el mercado de capitales. Aún en un momento complejo por la volatilidad de las tasas, el e-cheq ha demostrado ser relevante para el financiamiento de micro, pequeñas y medianas empresas. Su formato electrónico y la posibilidad de ser negociado de manera remota reducen costos vinculados al traslado físico de documentos y a la verificación manual, lo que agiliza las transacciones.

El echeq no tiene límites de endoso y ofrece una trazabilidad muy precisa y transparente para que el emisor sepa, en todo momento, quién lo tiene en su poder.

Mientras el Gobierno nacional define los lineamientos de la reforma tributaria que enviará al Congreso, los reclamos del sector financiero volvieron a tomar fuerza en torno a la carga impositiva que pesa sobre los créditos y las operaciones bancarias. Especialmente, las entidades vienen cuestionando desde hace tiempo el impacto de los Ingresos Brutos provinciales, las tasas municipales y el histórico Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, más conocido como Impuesto al Cheque.

Este tributo, creado en 2001 como una medida "transitoria", se volvió una fuente clave de recaudación, pero también una de las más cuestionadas por su carácter distorsivo. Según fuentes oficiales, su posible modificación forma parte del paquete de medidas que el Gobierno analiza dentro de la reforma impositiva, aunque su eliminación requeriría un reemplazo fiscal que aún no está definido.

En paralelo, el Gobierno deberá definir cómo avanzar con una reforma impositiva que reduzca distorsiones, sin comprometer la recaudación en un contexto fiscal delicado. El futuro de los cheques —y de los impuestos que los rodean— es solo una parte de una discusión más amplia sobre el rumbo del sistema financiero y la competitividad económica del país.

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