Impacto laboral y económico

Mendoza dice sí a la mina de cobre que divide a la provincia: promesas de empleo y alerta ambiental

La Legislatura de Mendoza dio luz verde este martes al proyecto minero San Jorge, ubicado en Uspallata, una iniciativa estratégica para la actividad cuprífera de la provincia.
miércoles, 10 de diciembre de 2025 17:31
miércoles, 10 de diciembre de 2025 17:31

Con una inversión total estimada en 559 millones de dólares y una vida útil proyectada de 16 años, el emprendimiento promete generar un impacto significativo en lo económico, productivo y laboral, aunque también despierta debates sociales y ambientales.

De los 559 millones de dólares de inversión, 462 millones se destinarán a la etapa de construcción, que generará alrededor de 1.000 puestos de trabajo, con picos de hasta 1.200 empleos. Durante la fase de operación, se estima que trabajarán 380 personas de manera directa, cifra que podría ascender a 700 sumando los empleos indirectos. En la etapa de cierre de la mina, se proyectan 100 puestos adicionales.

En términos productivos, San Jorge tendrá una producción anual promedio de 151.000 toneladas de concentrado de cobre, con máximos que podrían alcanzar 241.000 toneladas. La mina será a cielo abierto y contará con un tajo de 1.700 metros de largo, 950 de ancho y hasta 350 metros de profundidad. Además, dispondrá de un depósito de colas con capacidad para 158 millones de toneladas y escombreras diferenciadas.

El proyecto tomará agua del arroyo El Tigre, una fuente permanente de montaña con un caudal promedio de 318 litros por segundo. El consumo estimado será de 141 litros por segundo, garantizando el mantenimiento del caudal ecológico. Según un informe de la Universidad Nacional de San Luis, la reducción de la recarga hacia la ciénaga de Yalguaraz sería del 8%.

El proceso de concentración del mineral se realizará mediante flotación y no utilizará cianuro, ácido sulfúrico ni mercurio, en cumplimiento estricto de la Ley 7722. Además, se implementarán sistemas de recirculación del agua y piletas especiales para el manejo de las aguas contactadas, con el objetivo de minimizar el impacto ambiental.

La aprobación del proyecto San Jorge genera tensiones en la sociedad mendocina, donde sectores ambientales y vecinos de la región han expresado su preocupación por los posibles efectos sobre los recursos naturales y el ecosistema local. El Gobierno provincial, por su parte, apuesta a reactivar la minería metalífera bajo un esquema de controles técnicos y ambientales, mientras el debate sobre el modelo de desarrollo sostenible continúa.

Con San Jorge, Mendoza busca consolidar un equilibrio entre inversión, generación de empleo y cuidado del medioambiente, en un contexto donde la minería vuelve a posicionarse como motor productivo clave para la provincia.

 

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