Con una cifra intermensual que podría superar el 2,4% registrado el mes anterior, se consolidaría la segunda suba consecutiva en el índice de precios. Las proyecciones de las consultoras apuntan a un incremento que rondaría el 2,6% en marzo, con una inflación núcleo estimada en 2,5%.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) oficial será dado a conocer el próximo 11 de abril por el INDEC, pero las predicciones privadas ya dejan entrever una ligera aceleración en el ritmo de la inflación. La consultora Equilibra, por ejemplo, calcula una suba de 2,6%, explicando que en la última semana de marzo los precios registraron un aumento de 0,4%, impulsado principalmente por los precios de productos estacionales como verduras e indumentaria. "No se observó un impacto significativo en precios por la incertidumbre cambiaria", puntualizó Equilibra en su informe, sugiriendo que la inflación se encamina hacia una leve aceleración respecto a febrero.

Por su parte, la consultora C&T proyecta un aumento de 2,7%, basado en el relevamiento de precios en la región del Gran Buenos Aires. Esta cifra también refleja la continua presión de los precios, particularmente en productos esenciales. En términos interanuales, la inflación se desaceleró levemente, pasando de 70,1% en febrero a 55,3% en marzo, aunque sigue siendo alarmantemente alta.
Impacto en bienes y servicios
En cuanto a los bienes, el reporte indica que hubo una aceleración significativa en los precios, con un aumento del 4% en el mes. La principal causa de esta subida fueron los alimentos y bebidas, que experimentaron un aumento de 5,4%, destacándose las subas en productos como lácteos, carnes y verduras. Este comportamiento fue clave para el alza de la inflación general. Además, la suba del 10% en el costo del transporte público, implementado en febrero, tuvo un impacto significativo en marzo.
En cuanto a los servicios, el reporte señala que la inflación se mantuvo moderada, con la excepción de la educación, que habitualmente experimenta un aumento en marzo debido al inicio de las clases. Las tarifas de servicios como prepagas y salarios de encargados y servicio doméstico no registraron grandes ajustes, lo que ayudó a contener la inflación en este rubro. La inflación núcleo -que excluye precios volátiles como los alimentos y la energía- subió de 2,9% en febrero a 2,5% en marzo, una ligera desaceleración.
Precios de los alimentos: un aumento preocupante
El impacto de los precios en los alimentos sigue siendo uno de los mayores desafíos. Según LCG, la inflación en alimentos acumulada en las últimas cuatro semanas alcanzó un 3,8%, el máximo nivel desde mayo de 2024. Este aumento estuvo liderado por lácteos, huevos y carnes, cuyos precios subieron en promedio 5% y 5,8%, respectivamente, lo que explica casi el 85% de la inflación mensual en alimentos.
La consultora Econviews también reportó una suba del 3,9% en la canasta de alimentos y bebidas, con un aumento destacado de 2,2% en la cuarta semana de marzo. Las categorías que más contribuyeron a este incremento fueron carnes y derivados (1,5%), almacén (1,7%) y verdulería (2,5%).
Un panorama de alta inflación
Las proyecciones de inflación de marzo confirman un panorama complejo para los consumidores, con una inflación que sigue presionando fuertemente el bolsillo de los argentinos. El aumento de los precios, especialmente en alimentos esenciales, sigue siendo uno de los principales motores de la suba, mientras que el aumento en los servicios públicos también contribuye a la escalada de costos. A pesar de la leve desaceleración interanual, la inflación continúa afectando gravemente el poder adquisitivo de la población y generando incertidumbre sobre los próximos meses.