Esta cifra duplica la cantidad y el monto total de todo 2024, mostrando un claro auge en las importaciones particulares.
El servicio puerta a puerta permite a consumidores y empresas recibir productos directamente en sus domicilios sin la necesidad de pasar por procesos complejos de aduana ni pagar aranceles elevados. Gracias a las recientes modificaciones del Gobierno, desde diciembre pasado se eliminaron los aranceles para compras de hasta US$400 y se amplió el límite máximo por envío a US$3000.
Estas medidas, junto con un tipo de cambio que aumentó moderadamente (16,8% desde diciembre 2023), contrastan con una inflación que supera el 140% en el mismo período, haciendo que traer productos del exterior resulte más conveniente que adquirirlos en el mercado local.

Los sectores con mayor volumen de importación son bienes de capital, consumo y electrónica, destacándose computadoras, prendas de vestir y juguetes. Por ejemplo, un celular de alta gama puede costar en Argentina hasta el doble que en Estados Unidos, incentivando a los argentinos a comprar afuera.
Este fenómeno no solo impacta en el bolsillo de las familias sino que también forma parte de una estrategia gubernamental para fomentar la competencia y presionar a la baja los precios, con la esperanza de contribuir a reducir la inflación, que en mayo mostró una desaceleración parcial.
Con un comercio exterior en expansión —las importaciones crecieron 36% en el primer cuatrimestre—, Argentina vive un cambio en la dinámica del consumo que combina tecnología, política cambiaria y ajustes regulatorios.