La noticia fue confirmada por fuentes oficiales, en el marco de la visita de la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, a Buenos Aires. La decisión marca un giro diplomático significativo y coincide con el fortalecimiento de los lazos entre Javier Milei y figuras del ala republicana, especialmente Donald Trump, quien ya ha manifestado públicamente su apoyo al presidente argentino.
Un regreso esperado después de 20 años
Argentina ya había formado parte del Visa Waiver Program entre 1996 y 2002. Sin embargo, fue excluida durante el mandato de George W. Bush tras la crisis del 2001, al considerarse que el país presentaba un riesgo migratorio elevado.
Desde entonces, los argentinos deben tramitar una visa B1/B2 para ingresar a EE.UU., un proceso que incluye entrevistas, aranceles y demoras administrativas. La posibilidad de eliminar este requisito se perfila ahora como una ventaja concreta para el turismo, el comercio y las relaciones bilaterales.
¿Qué significa ingresar al VWP?
El Programa de Exención de Visas permite a ciudadanos de países miembros viajar a Estados Unidos sin visa por motivos de turismo o negocios, por un plazo máximo de 90 días. Para ello, solo se requiere una autorización electrónica (ESTA), mucho más simple y económica que el trámite actual.
Si bien aún no hay una fecha concreta para la aprobación definitiva, el inicio formal del proceso marca una señal política fuerte y pone a la Argentina en camino a reincorporarse a un club selecto de países con ingreso ágil a territorio estadounidense.
Clave geopolítica: diplomacia y afinidad ideológica
Este avance no se da en un vacío. La gestión Milei ha tejido una narrativa de "alineamiento natural" con EE.UU. y Occidente, y el vínculo personal del presidente argentino con Donald Trump podría estar jugando un rol simbólico —y quizás estratégico— en este tipo de aperturas diplomáticas.
Por ahora, se trata del comienzo de un proceso técnico y político que podría durar varios meses, pero que entusiasma tanto a viajeros frecuentes como a quienes ven en este paso un gesto de confianza internacional hacia la Argentina.