El índice general descendió de 130 a 127 puntos (-1,5%) respecto a mayo y acumula una baja anual del 15%, si se compara con el pico alcanzado en noviembre de 2024 (149 puntos).
La señal más crítica: desplome de la inversión
La principal alerta surge de las Expectativas de Inversión en activos fijos, que pasaron de 112 en noviembre de 2024 a apenas 66 en julio 2025, lo que representa una caída del 59% en ocho meses.

“Dos de cada tres productores (67%) consideran que no es un buen momento para invertir en maquinaria, instalaciones o vientres de ganadería. El freno en las decisiones de largo plazo es evidente”, señaló Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral.
¿Es buen momento para invertir?
Retenciones, stocks y financiamiento
El anuncio del presidente Javier Milei en la Exposición Rural —baja permanente de retenciones a soja, trigo, maíz y carne vacuna— generó un impacto positivo en las expectativas, pero no logró revertir la cautela en materia de inversiones.
El estudio revela que 76% de los productores mantiene aún stocks de soja y maíz sin vender. De ellos, un 30% conserva más del 50% sin precio. La mayoría (84%) planea destinar esa mercadería al pago de alquileres y financiamiento de la próxima campaña, mientras que un 29% espera una mejora en los precios internacionales.
Con tasas de interés altas y crédito escaso, el productor recurre cada vez más a fondos propios para financiarse.
Elecciones y clima político
El relevamiento también marca que las elecciones legislativas de octubre son un factor decisivo para el sector. “El productor entiende que este año se juega no solo la rentabilidad de la próxima campaña, sino también la dirección de la política económica de los próximos años”, apuntó Steiger.
Planes de siembra: más maíz, menos soja
Un 44% de los productores modificará sus planes de siembra para la campaña 2025/26. La tendencia es clara: más maíz temprano, menos soja.
- Maíz temprano: 28,4%
- Soja de primera: 28,1%
- Trigo/soja de segunda: 14,7%
- Trigo: 10%
- Maíz tardío: 7,9%
- Girasol: 6,4%
- Otros cultivos: 2,9%
Según el estudio, el cambio responde tanto a un cálculo de rentabilidad relativa como al aprovechamiento de condiciones climáticas favorables para el maíz temprano.
Tecnología digital: una oportunidad desaprovechada
Solo un 25% de los productores adoptó tecnologías digitales. Entre quienes no lo hicieron, el 75% asegura que la barrera no es el costo, sino la falta de conocimiento sobre su valor agregado.
“Hay una gran oportunidad para acelerar la adopción tecnológica, pero se necesita más capacitación y difusión”, indicó Steiger.
Mirada a futuro
Pese al freno actual en la inversión, la confianza de largo plazo se mantiene en terreno positivo:
- 66% de los productores espera estar mejor financieramente dentro de 12 meses.
- 57% cree que el sector mostrará mejoras en 2026.
“El productor argentino mantiene su confianza en el futuro, pero si no se revierte la falta de inversión en activos fijos, la competitividad del agro podría verse comprometida en el mediano plazo”, concluyó Steiger.



