La tensión comenzó cuando, por orden del Ejecutivo Municipal, se impidió el ingreso de los delegados gremiales de ATE y de los medios de comunicación que buscaban cubrir la situación.
El intendente intentó mantener una reunión privada únicamente con un grupo reducido de empleados, a quienes les manifestó la falta de fondos para otorgar el aumento salarial reclamado desde hace meses, atribuyendo la responsabilidad al gobernador Raúl Jalil, a quien acusó de no girar los fondos.
La delegada de ATE Saujil, Claudia Cativa, en diálogo con Radio Pomán 98.9, denunció lo ocurrido:
“Los delegados también son empleados municipales, tienen el derecho de participar de la reunión como cualquier trabajador. Era orden del intendente que los delegados no ingresen. ¿El intendente tiene miedo a los delegados?. Si llegamos a este punto es porque necesitamos ser escuchados. Los trabajadores no podemos más. Siempre dicen que la plata no alcanza, ese es el mismo verso. Aquí en la jurisdicción de Pomán lamentablemente gobierna un patrón de estancia”. se quejó.
En este contexto, la concejal Maricel Quinteros se hizo presente junto a su equipo para acompañar a los empleados municipales. Quinteros recordó que presentó en el Concejo Deliberante un proyecto para efectivizar el aumento salarial, pero el mismo fue vetado por el Ejecutivo Municipal.
“Los empleados merecen este aumento, son ellos los que hacen funcionar el municipio todos los días. Desde nuestro espacio vamos a seguir presentando proyectos para mejorarle la vida a los empleados municipales y a toda la comunidad de nuestra jurisdicción”, expresó la concejal. Y agregó: “Los empleados municipales no tienen oportunidades, muchos están amenazados y no quieren reclamar por miedo, pero ya es hora de poner fin a estos manejos en Pomán”.