La confirmación llegó de la mano de la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien reconoció que habrá cambios en la iniciativa para alcanzar los votos necesarios.
“Sí, por supuesto; el objetivo es votar la ley y así como hubo cambios en la Ley Bases va a haber cambios para llegar a los votos necesarios”, afirmó Bullrich en declaraciones a Infobae, dejando en claro que el oficialismo está dispuesto a revisar el texto original sin resignar el espíritu de la reforma.
Según adelantó la senadora, el próximo 16 de enero comenzará a trabajar en la Cámara Alta una comisión técnica encabezada por su asesora Josefina Tajes. Ese equipo analizará junto a los bloques que vienen acompañando al oficialismo las observaciones planteadas tanto por la CGT como por entidades empresariales.
“El 26 de enero arrancamos a reunirnos con los senadores y a trabajar sobre el dictamen, y si se acercan otros sectores también los vamos a recibir”, explicó Bullrich. En ese sentido, ratificó que la intención del Gobierno es llevar el proyecto al recinto el 10 de febrero.
La funcionaria subrayó que el Ejecutivo mantiene una actitud abierta al diálogo, aunque marcó límites claros: “Hasta ahora estamos escuchando a todos, y las cosas que sean razonables y que vayan hacia el objetivo de que realmente haya un mercado laboral que crezca, las vamos a tomar. Somos abiertos y flexibles. Lo que no queremos es que todo quede igual”.
En relación con la central sindical, Bullrich reconoció que existe voluntad de diálogo de ambas partes, aunque aclaró que la negociación no será para mantener el esquema actual. “Ellos quieren hablar, nosotros estamos dispuestos a hablar. Pero el diálogo tiene que ser sobre la base de un cambio, no sobre la base del status quo”, sostuvo.
La senadora insistió en que el mercado laboral argentino arrastra problemas estructurales desde hace años y que la reforma busca revertir ese escenario. “El mercado laboral argentino está destruido desde hace muchísimos años y nosotros queremos que se genere un cambio, que se genere empleo, que las empresas se animen a emplear”, remarcó.
Uno de los puntos centrales de la reforma, según explicó Bullrich, es brindar mayor previsibilidad a las empresas, especialmente en materia de juicios laborales y contingencias. “Hay que darles muchas certezas con el tema de los juicios laborales y con el tema de las contingencias”, señaló.
En ese marco, consideró que si la CGT busca reducir el empleo informal y aumentar el trabajo registrado, debe acompañar los cambios propuestos. “Si quieren que haya menos empleo en negro, más empleo en blanco y más empleo formal, tienen que ayudar a que las cosas se puedan cambiar”, afirmó.