Luego del fracaso del concurso preventivo, el Juzgado Civil y Comercial N° 7 de Mercedes decretó la quiebra de la firma, que había nacido como un emprendimiento familiar y llegó a convertirse en un símbolo de la localidad de Suipacha, con un procesamiento diario de alrededor de 250 mil litros de leche.
La planta llevaba más de tres meses sin actividad y estaba bajo la órbita de la empresa Maralac, el mismo grupo que administró a ARSA, elaboradora de los productos de SanCor, que también fue declarada en quiebra recientemente. Entre las marcas afectadas en ese proceso se encontraban Shimy, Sancorito, Sublime, Flanes Caseros SanCor, Vida, Yogs y Primeros Sabores.
La Suipachense estaba gestionada por los empresarios venezolanos Manuel y Alfredo Fernández, mientras que el administrador designado, el empresario Jorge Luis Borges León, fue inhabilitado por un año para ejercer el comercio y deberá solicitar autorización judicial para salir del país. Además, fue intimado a entregar las llaves y los accesos digitales del predio a la sindicatura.
Con este cierre, se profundiza la crisis en la industria láctea nacional y se suma un nuevo capítulo a la compleja situación que atraviesan empresas tradicionales del sector. Para Suipacha, la desaparición de La Suipachense no solo implica la pérdida de empleos directos, sino también un fuerte impacto económico y social en toda la comunidad.