Durante su exposición, el mandatario aseguró que su gobierno no está enfrentado con el sector privado, aunque cuestionó a determinados industriales a los que acusó de haber sostenido durante años un sistema de privilegios junto al poder político.
“No somos antiempresa”, afirmó Milei ante ejecutivos y representantes de fondos de inversión. Sin embargo, inmediatamente apuntó contra empresarios como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, a quienes calificó como “empresarios prebendarios”.
Según el jefe de Estado, algunos sectores del empresariado local mantuvieron durante décadas una relación de dependencia con la política a través de regulaciones y protecciones estatales.
“Rocca y Madanes, en convivencia con políticos ladrones, volvieron a ir en contra de los argentinos”, sostuvo Milei durante su discurso, en una de las declaraciones más duras de la jornada.
El Presidente relató además un episodio vinculado a disputas por políticas de protección industrial. Según dijo, uno de los empresarios advirtió que despediría a cientos de trabajadores si se eliminaban ciertas barreras regulatorias.
“Si no le manteníamos la barrera, nos iba a tirar 920 trabajadores a la calle un día antes de tratar la reforma laboral… y los tiró”, afirmó Milei, al remarcar que ese tipo de prácticas “no son un juego de niños”.
Defensa del programa económico
A pesar de las críticas, el mandatario insistió en que su administración busca crear un entorno favorable para la actividad empresarial basado en la competencia, la apertura económica y la eliminación de privilegios.
Según explicó, el proceso de desregulación impulsado por el Gobierno permitirá mejorar la eficiencia productiva y elevar el nivel de vida.
“Ustedes van a tener una mayor eficiencia y una mejora sustancial de la calidad de vida”, señaló ante los inversores.
También aseguró que los cambios estructurales en la economía implicarán una reconversión del mercado laboral.
“Los empleos que se destruyen en un sector se van a reconvertir en otros sectores con mejores salarios”, sostuvo, al tiempo que remarcó que las decisiones del Gobierno buscan alinearse con criterios de eficiencia económica y justicia.
“El objetivo de nuestro gobierno es convertir a la Argentina en el país más libre del mundo”, afirmó.
En ese marco, Milei planteó que las políticas públicas deben respetar determinados límites éticos. “No todos los instrumentos de política son aceptables. Hay restricciones morales”, expresó.
Un mensaje dirigido a los inversores
El discurso formó parte de la agenda oficial del mandatario en Estados Unidos, que tiene como objetivo atraer inversiones extranjeras hacia la Argentina.
Durante su visita, Milei también mantuvo encuentros con referentes del sistema financiero internacional, entre ellos Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase.
El evento reúne a una amplia delegación política argentina. Participan diez gobernadores provinciales, entre ellos Martín Llaryora, Alfredo Cornejo, Gustavo Sáenz, Ignacio Torres, Rolando Figueroa, Alberto Weretilneck, Claudio Vidal, Marcelo Orrego, Carlos Sadir y Juan Pablo Valdés.
También forman parte de la comitiva el ministro de Economía Luis Caputo, el vicecanciller Pablo Quirno, el vocero presidencial Manuel Adorni y el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger.
El objetivo central de Argentina Week es presentar oportunidades de inversión en sectores considerados estratégicos por el Gobierno, entre ellos energía, minería, infraestructura y tecnología, en un intento por posicionar al país como un destino atractivo para el capital internacional.