Según el relevamiento, una mayoría evalúa negativamente el rumbo del gobierno y comienza a responsabilizarlo directamente por la crisis económica que atraviesa el país.
Más rechazo que apoyo

El estudio indica que la gestión presidencial acumula un 54,8% de imagen negativa, dentro del cual el 40,2% la califica como “muy mala”. En contraste, la valoración positiva alcanza el 37,2%, un número significativo pero que igualmente evidencia un creciente descontento social.
Desde septiembre de 2025, el mandatario habría perdido cerca de siete puntos porcentuales de apoyo, un dato que sorprende si se tiene en cuenta que en octubre de ese mismo año el oficialismo logró una amplia victoria en las elecciones legislativas.
En diálogo con medios nacionales, Juan Adaro, director de Pulso Research, definió la imagen del Presidente como “históricamente elástica”, al señalar que sus niveles de aprobación suelen fluctuar según el contexto político y económico.
La economía, en el centro de las críticas
Uno de los datos más relevantes del informe es el cambio en la percepción sobre la responsabilidad por la situación económica.
Por primera vez, quienes atribuyen el escenario negativo a las decisiones actuales del Gobierno (46,9%) superan a quienes apuntan a la gestión anterior (41,6%), marcando un punto de inflexión en la narrativa política que había sostenido al oficialismo durante 2024 y 2025.
Según Adaro, la recuperación macroeconómica todavía no logra traducirse en mejoras concretas en el bolsillo de la población, lo que genera desilusión en parte del electorado que esperaba resultados más rápidos.
“La ciudadanía empieza a exigir que el diagnóstico se transforme en soluciones visibles”, explicó el consultor.
Dudas sobre el rumbo
Consultados sobre la dirección del gobierno, el 52,7% de los encuestados considera que el país va por el camino incorrecto, mientras que solo el 33% cree que el rumbo es adecuado.
El especialista advirtió que estos números deben interpretarse como una señal de alerta de cara al escenario electoral de 2027, aunque aclaró que aún no representan un peligro inmediato para el oficialismo.
Una oposición sin liderazgo claro
El relevamiento también muestra que el malestar con el Gobierno no está siendo capitalizado plenamente por la oposición.
Casi la mitad de los consultados (48,5%) no identifica a ningún referente opositor con liderazgo definido.
Entre quienes sí mencionan figuras políticas, el gobernador bonaerense Axel Kicillof aparece primero con el 16,4%, seguido por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner con el 14,6%.
Sin embargo, ambos dirigentes también registran niveles de rechazo superiores a su aprobación, lo que limita la consolidación de una alternativa competitiva.
Reforma laboral y ajuste, bajo cuestionamiento
Otro de los focos de crítica detectados en la encuesta es la reciente reforma laboral aprobada por el Congreso.
El 44,6% manifestó su desacuerdo con la iniciativa, frente a un 35,1% que expresó apoyo.
En términos de percepción, la mayoría considera que la medida beneficiará principalmente a los empleadores y perjudicará a los trabajadores, mientras que predominan expectativas económicas negativas:
- El 56,5% cree que la reforma podría generar menos empleo.
- El 56% estima que podría derivar en una recesión.
Además, el 47,2% opina que el Gobierno “no está ajustando donde corresponde”, lo que refleja un creciente malestar por el impacto de las políticas económicas.
Un margen de acción, pero con límites
A pesar de los indicadores adversos, el informe concluye que el panorama para el Presidente no es completamente negativo.
La volatilidad de su imagen pública y la falta de un liderazgo opositor consolidado le otorgan todavía margen político para revertir la tendencia.
No obstante, los analistas advierten que la paciencia social podría agotarse si los resultados económicos no mejoran en la vida cotidiana, especialmente a medida que se acerque el calendario electoral de 2027.
Así, lo que hoy aparece como una advertencia en las encuestas podría transformarse en un desafío mayor para el oficialismo si no logra recomponer expectativas y recuperar apoyo ciudadano.