La medida impacta a sus dos plantas productivas, situadas en San Martín, Buenos Aires, y en el parque industrial de San Luis, y refleja una fuerte retracción del consumo interno en diversos rubros de la compañía.
Fundada a fines de la década del 80, Tulipán se convirtió en una de las marcas más reconocidas del país dentro del mercado de preservativos, además de comercializar geles íntimos y otros productos vinculados a la salud sexual. Sin embargo, la caída de la demanda en distintos segmentos de su negocio obligó a la empresa a reducir su plantilla de 355 a 135 empleados, en un contexto económico complejo que afecta tanto a los profilácticos como a otros productos de su cartera, incluyendo globos, elásticos, puntillas y cintas.
El gerente general de Kopelco, Felipe Kopelowicz, describió la situación como “uno de los momentos más desafiantes desde la creación de la empresa”. “Estamos súper preocupados. Tenemos caída de ventas de hasta 50% en algunos rubros. Nunca viví una cosa así”, declaró a la prensa.
A pesar de la crisis, Tulipán mantiene cerca del 40% de participación en el mercado de preservativos en Argentina, aunque ese liderazgo no alcanzó para compensar la caída en los otros sectores de la compañía.
El descenso en el uso de preservativos, una preocupación de salud
Más allá del impacto económico, la situación pone de relieve un fenómeno que preocupa a los especialistas en salud sexual y reproductiva: el descenso en el uso de preservativos. Este método de barrera sigue siendo clave para prevenir enfermedades de transmisión sexual, mientras que su menor utilización coincide con un aumento de infecciones como la sífilis.
Según Evangelina Castro, trabajadora social especialista en Salud Sexual y Reproductiva, el punto de inflexión comenzó a notarse con la llegada del implante subdérmico al país, un método anticonceptivo de larga duración que, si bien reduce embarazos no deseados, no protege frente a enfermedades de transmisión sexual.
“La reducción del uso de preservativos tiene múltiples causas: cambios en los métodos anticonceptivos, percepciones de riesgo y hábitos culturales que se fueron modificando en los últimos años”, señaló Castro, y advirtió sobre la necesidad de educación sexual continua y campañas de concientización.
Un reflejo de la economía y la conducta social
La crisis de Tulipán también refleja un fenómeno más amplio: empresas históricas que enfrentan caídas de consumo y reducción de capacidad productiva, como ocurrió recientemente con FATE y otras compañías. La combinación de un mercado interno retraído y cambios en los hábitos de consumo pone en jaque incluso a marcas consolidadas.
Para Kopelco, la crisis representa un desafío múltiple: mantener su posición en el mercado de preservativos, sostener el empleo restante y adaptarse a un escenario donde los cambios sociales y económicos influyen directamente en la demanda de sus productos.