El indicador, elaborado por la entidad financiera JPMorgan Chase, consolidó así una tendencia alcista que comenzó a evidenciarse a mediados de mes y que refleja la creciente volatilidad en los mercados internacionales.
Durante la rueda, el índice mostró importantes fluctuaciones y llegó a marcar máximos intradiarios en línea con la caída en la cotización de los bonos soberanos argentinos en dólares. Este retroceso en los títulos públicos impactó directamente en el costo del financiamiento externo, ya que el mercado vuelve a exigir mayores tasas para invertir en activos locales.
El valor de 633 puntos representa un salto significativo frente al cierre previo de 602 unidades y coloca nuevamente al indicador por encima del umbral de los 600 puntos, una barrera que inversores y analistas monitorean con especial atención. La evolución reciente refleja un cambio respecto del inicio del año, cuando el Riesgo País había logrado perforar el piso de los 500 puntos y llegó a tocar los 476 puntos básicos, su nivel más bajo en varios años.
Una semana marcada por la volatilidad
En los últimos días, el índice mantuvo un comportamiento oscilante pero con tendencia ascendente. El lunes 16 de marzo se ubicó en 601 puntos, descendió a 587 el martes 17 y luego revirtió la baja con fuerza el miércoles 18, cuando trepó a 610 unidades. El jueves 19 volvió a retroceder levemente hasta 602 puntos, para finalmente escalar hasta los niveles actuales.
Este incremento semanal cercano al 3,1% se dio en un contexto global de mayor aversión al riesgo. La incertidumbre generada por conflictos geopolíticos en Medio Oriente y las fluctuaciones en los precios internacionales de la energía impactaron sobre los mercados emergentes, provocando ventas de bonos y presión sobre indicadores como el Riesgo País argentino.
Qué mide el Riesgo País y por qué importa
El Riesgo País —conocido técnicamente como Emerging Markets Bond Index (EMBI)— es un indicador financiero que mide la diferencia de rendimiento entre los bonos soberanos de un país emergente y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados el activo más seguro del mundo.
Se expresa en puntos básicos: cada 100 puntos representan un sobrecosto de 1% anual en la tasa que debe pagar un país para financiarse en el exterior. Así, con un Riesgo País cercano a los 600 puntos, Argentina enfrenta tasas significativamente más altas para colocar deuda, lo que también repercute en el acceso al crédito para empresas privadas.
La suba reciente vuelve a ubicar al país en un escenario de “riesgo moderado” dentro de las categorías financieras internacionales, reflejando un contexto desafiante tanto a nivel local como global.