Entre los casos que más llaman la atención aparece el del vocero presidencial Manuel Adorni, quien incrementó su patrimonio declarado un 319% en pesos entre el inicio del mandato de Javier Milei y fines de 2024.
Ese crecimiento supera ampliamente la inflación acumulada en el mismo período —estimada en torno al 173%— y también la suba del dólar oficial utilizada como referencia para la valuación de activos.
Uno de los aspectos más novedosos en la declaración del funcionario es el cambio en la composición de sus pasivos. Mientras que al inicio de la gestión sus deudas representaban apenas el 11% de sus activos, actualmente los préstamos equivalen a cerca del 88% de sus bienes.

Entre los acreedores figuran familiares y profesionales vinculados a su entorno, lo que abre interrogantes sobre la utilización de financiamiento personal como herramienta para justificar incrementos patrimoniales, una práctica que ya fue señalada en otras gestiones.
Caputo y Karina Milei, con subas aún mayores
Sin embargo, el crecimiento patrimonial de Adorni quedó por debajo del registrado por el ministro de Economía Luis Caputo, cuyo patrimonio pasó de $2.307 millones a $11.851 millones, lo que representa un incremento del 413%.
Gran parte de esa evolución se explica por la devaluación del peso y por su cartera de inversiones financieras, en su mayoría radicadas en el exterior.
También la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, mostró una fuerte expansión de su riqueza, con una suba del 569% al pasar de $1,7 millones a $11 millones.
Otros casos dentro del gabinete
El propio presidente Javier Milei también logró aumentar su patrimonio por encima de la inflación durante el mismo período, al pasar de $54 millones a $206 millones.
En contraste, el canciller Pablo Quirno registró un incremento prácticamente alineado con la inflación, mientras que la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello evidenció una suba inferior al índice de precios, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo real de sus activos.
La difusión de estos datos reavivó el debate sobre la transparencia, la evolución de los ingresos de los funcionarios y el impacto de la inflación en los patrimonios personales.
Mientras los salarios registrados mostraron una caída del 5,1% en términos reales durante el período analizado, el crecimiento de las fortunas dentro del gabinete genera cuestionamientos y promete seguir alimentando la discusión pública en los próximos meses.