Lo hizo durante el 7° Foro de Inversiones y Negocios realizado en Mendoza, ante un auditorio de empresarios.
“Ustedes están perdiendo plata, tienen los dólares en sus casas, pero el que más pierde es el país”, expresó el titular del Palacio de Hacienda al intentar convencer a los presentes de depositar sus ahorros en el sistema bancario. El Gobierno enfrenta en los próximos meses vencimientos de deuda para los cuales aún no cuenta con todas las divisas garantizadas.
Durante su exposición, el ministro aseguró que el rumbo económico es favorable, aunque advirtió que la velocidad de la recuperación es clave. “A la Argentina le va a ir bien irremediablemente, pero la velocidad a la que crecemos es importante porque todavía hay gente que la está pasando mal”, afirmó.
Caputo también remarcó que la reconstrucción de la confianza es uno de los principales desafíos del país. “La Argentina viene generando desconfianza desde hace décadas. Hemos construido desconfianza en el mundo y también entre los propios argentinos, y eso complica mucho la recuperación de la economía”, sostuvo.
En ese marco, destacó la denominada Ley de Inocencia Fiscal, que según explicó busca dar seguridad jurídica a quienes decidan bancarizar sus dólares. “Necesito que incorporen esto en sus cabecitas: está perfectamente estructurada desde el punto de vista legal. El que lleva su plata a un banco está absolutamente blindado, lo único que tiene que hacer es adherirse al Régimen de Ganancias Simplificado”, afirmó.
El funcionario también buscó bajar la tensión con el sector empresarial luego de las críticas del presidente Javier Milei durante la apertura de sesiones legislativas. “Estamos todos juntos en esto. La velocidad a la que salimos es importante, por eso trato de explicarles que no hay razones para ser pesimistas. Tenemos todas las razones para ser optimistas: Gobierno, empresarios y la gente”, aseguró.
En el mismo encuentro, Caputo defendió la reforma laboral recientemente reglamentada por el Gobierno y aprobada por el Congreso. Según explicó, uno de los cambios más importantes es que parte de los aportes patronales dejarán de ir al sistema estatal y quedarán en manos de las empresas.
“Hoy los aportes que iban al Estado van a quedar en manos de la empresa misma, en fondos de los que ustedes van a poder disponer en caso de que, Dios no lo quiera, pero en el día de mañana decidan despedir a alguien”, señaló en referencia al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) creado para financiar despidos.
Este mecanismo implicaría una reducción de aproximadamente 0,37 puntos del PBI que hasta ahora se destinaban al sistema de seguridad social. El objetivo, según el ministro, es alivianar la carga sobre las empresas y fomentar nuevas contrataciones.
El FAL, incorporado en el artículo 58 de la ley, se financiará con una contribución mensual obligatoria de los empleadores: 1% del salario para las PyMES y 2,5% para las grandes empresas. El Poder Ejecutivo podría elevar esas cifras hasta 1,5% y 3%, respectivamente, con aprobación del Congreso.
Caputo aseguró que la reforma apunta a resolver los obstáculos que frenaban la generación de empleo formal. “La llamada industria del juicio multiplicaba los costos de cualquier indemnización normal y ponía en jaque a muchas pymes”, concluyó.