El estudio compara datos del tercer trimestre de 2025 con el mismo período de 2023, durante la gestión del presidente Javier Milei. Según el análisis, a nivel nacional el número de asalariados registrados se redujo un 2,6%, mientras aumentó la cantidad de trabajadores independientes, monotributistas y autónomos.
Dentro de ese panorama, Neuquén aparece como una excepción en el mapa laboral del país. Solo Río Negro mostró una leve variación positiva, con un crecimiento del 0,4% en la cantidad de trabajadores, aunque con caída en el número de empresas.
El informe vincula el crecimiento del empleo en Neuquén con el fuerte desarrollo productivo de Vaca Muerta, uno de los principales polos energéticos del país.
La expansión de la actividad petrolera y gasífera genera una demanda constante de servicios, logística, transporte y proveedores industriales, lo que impulsa la creación de nuevas empresas y puestos de trabajo en la provincia.
El mapa elaborado por la consultora muestra que Neuquén no solo incrementó el número de trabajadores formales del sector privado, sino también la cantidad de compañías vinculadas a la cadena productiva energética.

Un panorama adverso en el resto del país
En contraste con el crecimiento neuquino, el informe advierte que el empleo formal cayó en gran parte del país. Aunque algunos indicadores económicos muestran señales de recuperación, ese crecimiento no se estaría reflejando en la creación de nuevos puestos de trabajo registrados.
“Mientras se celebra el equilibrio de las cuentas públicas, se pierden empleos formales y crece el monotributo como refugio precario”, señala el estudio, que interpreta este fenómeno como parte de una economía que ajusta más de lo que transforma.
Entre los sectores que más empleo perdieron aparecen la construcción, la industria y el comercio, actividades que históricamente fueron grandes generadoras de puestos de trabajo.
Por el contrario, algunos rubros que muestran crecimiento económico, como la minería o la intermediación financiera, no registran una expansión significativa en la cantidad de trabajadores.
Incluso provincias con fuerte actividad minera, como San Juan y Catamarca, presentaron una caída tanto en el número de empresas como en el empleo privado formal.
Este escenario resalta aún más la singularidad del caso neuquino, donde el desarrollo energético de Vaca Muerta continúa impulsando la actividad económica y la generación de empleo en la región.