Alivio para el campo

Baja del IVA en energía promete mejorar la rentabilidad agroindustrial

En una medida largamente esperada por el sector productivo, finalmente comenzó a implementarse la reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) al 10,5% para el consumo de energía eléctrica destinada al riego agroindustrial, un reclamo histórico impulsado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.
miércoles, 22 de abril de 2026 23:04
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En distintas provincias del país, distribuidoras y comercializadoras de electricidad ya comenzaron a informar a los usuarios sobre los pasos necesarios para acceder al beneficio, que implica una reducción significativa frente a la alícuota anterior del 27%.

Desde la entidad empresaria destacaron el impacto positivo de la medida. “El beneficio más importante es que otorga mayor liquidez mensual a las empresas, con un ahorro financiero clave en actividades que tienen ciclos productivos anuales o bianuales”, explicó Eduardo Rodríguez, director del sector de Economías Regionales.

La energía eléctrica representa un insumo estratégico para la agroindustria, especialmente en aquellas producciones que dependen fuertemente del uso intensivo de electricidad. En economías regionales como la olivicultura, por ejemplo, se estima que el costo energético puede representar hasta el 25% de los gastos fijos.

En este contexto, la reducción del IVA no solo mejora la estructura de costos, sino que también incrementa la competitividad de los productores, en un escenario marcado por la presión impositiva y los desafíos económicos.

El cambio impositivo tiene su origen en la Ley de Modernización Laboral N° 27.802, que ya contemplaba la reducción de la alícuota para los regantes electrodependientes. Sin embargo, el sector venía reclamando su efectiva implementación, que ahora comienza a materializarse.

Desde CAME remarcaron que este avance es el resultado de más de una década de gestiones sostenidas y anticiparon que el próximo objetivo será promover incentivos para la transición hacia energías renovables, una estrategia clave para reducir costos a largo plazo y mejorar la sustentabilidad del sector.

La medida representa un paso importante para las economías regionales, que dependen en gran medida de condiciones competitivas para sostener su producción, generar empleo y abastecer tanto al mercado interno como a la exportación.

Con este nuevo esquema, el campo suma una herramienta concreta para aliviar costos y fortalecer su desarrollo en un contexto donde cada mejora en la rentabilidad resulta determinante.

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