¿QUE PASARA CON LOS EMPLEADOS?

John Foos cierra su planta en Argentina y le conviene más importar zapatillas desde Asia

La tradicional marca de calzado decidió el cierre de su fábrica de Beccar, en San Isidro, donde trabajan 50 personas.
jueves, 9 de abril de 2026 14:47
jueves, 9 de abril de 2026 14:47

La histórica empresa argentina John Foos, fundada en la década de 1980, dejará de fabricar zapatillas en su planta de Beccar, en el partido de San Isidro, para importar productos terminados provenientes de distintos países de Asia.

Según pudo saber Infobae, la marca que en los ‘90 fue furor entre los adolescentes, desvinculará a la mayoría de sus empleados, luego de reducir su personal de casi 400 trabajadores en 2023 a unos 50 a inicios de 2026. De acuerdo con testimonios de operarios consultados por este medio, John Foos comunicó que antes de finalizar abril cesará por completo la producción local.

“La empresa se encuentra llevando adelante un proceso de reestructuración interna, orientado a adecuar su operación y garantizar la sustentabilidad del negocio en el largo plazo. Este proceso tiene como objetivo consolidar una estructura sólida que permita a la marca continuar activa y proyectarse hacia el futuro. Asimismo, la compañía informa que todas las gestiones se están realizando conforme a la normativa laboral vigente, cumpliendo con las obligaciones correspondientes tanto en términos legales como en los plazos establecidos. La marca confía en que este proceso permitirá ordenar su operación, fortalecer su estructura y continuar creciendo en el mercado”, informó la empresa en un comunicado.

Como consecuencia de esta decisión, la compañía se reorientará hacia la importación, de manera que la etiqueta continuará en el país, mientras que en sus oficinas permanecerá únicamente al personal administrativo necesario para sostener la estructura básica.

El fin de la producción en la tradicional sede de Neyer al 700 abrió una fuerte negociación laboral. La firma liderada por la familia del dueño, Miguel Fosati, ofreció acuerdos de desvinculación con indemnizaciones del 60%, 65% y hasta 70 por ciento. Además, el proceso se tensó con la advertencia de la empresa de que podría solicitar un concurso preventivo si no se logran acuerdos, trasladando el conflicto al terreno judicial.

La decisión de cerrar la fábrica no surgió de improviso. Trabajadores con conocimiento del proceso señalan que la empresa venía reduciendo progresivamente la producción nacional: primero se reemplazó el armado local de zapatillas por la importación de partes desde China y, más recientemente, se optó por traer el producto terminado, en línea con recientes decisiones de la industria en general, impulsadas por la apertura de importaciones promovida por el gobierno de Javier Milei.

Restricciones antidumping

Según comentaron fuentes empresarias a Infobae, la firma no importará desde China directamente. Sucede que la Argentina mantiene vigente desde 2021 una barrera antidumping al calzado chino. De hecho, al día de hoy existe un valor FOB mínimo de USD 15,70 por par para el calzado proveniente del país asiático.

Esta restricción fue revisada en agosto de 2025 por iniciativa de la Comisión Nacional de Comercio Exterior, entidad que denominó un “cambio de circunstancias” en el sector. Hasta el momento no hubo mayores avances en esta materia, de manera que, mientras permanezca en revisión, la normativa sigue vigente y orienta a las empresas a buscar proveedores en otros países asiáticos, como Vietnam o Tailandia.

La política antidumping se implementa como una medida para evitar la competencia desleal, fijando un piso de ingreso para el calzado importado y habilitando la aplicación de derechos adicionales si los precios declarados son menores al mínimo establecido.

La situación de John Foos no es un caso aislado, sino que se vincula con la evolución negativa del sector del calzado durante la última década. Según cifras de la industria, la producción nacional alcanzó un máximo de 125 millones de pares en 2015, pero cayó drásticamente a cerca de 58 millones en 2020. Tras un breve repunte, 2024 volvió a reflejar un retroceso hacia los niveles previos a la imposición del antidumping.

Los datos del último Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) del INDEC muestran que en enero la fabricación de textiles, prendas de vestir, cuero y calzado —grupo que incluye el calzado y sus partes— registró una caída interanual del 34,1%, indicador que ilustra el difícil arranque de año para la industria nacional.

El deterioro del sector no solo se expresa en la producción sino también en el empleo. La actividad evidenció su máximo nivel de ocupación en 2011, experimentando desde entonces una progresiva reducción que —de acuerdo con fuentes industriales citadas por Infobae— implicó que en 2024 el empleo siga estando casi un 49% por debajo del pico registrado en 2011.

El de John Foos no es, sin embargo, el único caso del sector que decide achicarse en el país. En enero de 2026, Grupo Dass, el fabricante de zapatillas para grandes marcas internacionales como Nike, Adidas, Umbro, Fila y Asics, despidió casi 50 trabajadores. Aunque la empresa de capitales argentinos y brasileños ya había cerrado en enero de 2025 su planta de Coronel Suárez para concentrar su producción en Misiones, fue esta última donde se produjeron los despidos.

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