Para el día de hoy, está prevista una reunión entre las partes y sin testigos. Parece que a alguien no le hace mucha gracia que la prensa esté presente y mucho menos que el asunto tome estado público provincial.
Parece que el blanco de toda acusación y sospecha es la directora del establecimiento sobre la cual pesarían cargos como autoritarismo, falta de comunicación y de conducción directiva y pedagógica y de no querer asumir las responsabilidades que le caben en cuanto al creciente comentario sobre violencia infantil y maltrato de alumnos por parte de algunos docentes.
Todo esto es un secreto a voces y aunque lo quieran ocultar, el conflicto está planteado y la reunión de hoy promete algunas novedades acaso no tan buenas, como para comprobar la veracidad de los dichos de algunos de los actores.
Mientras la nave se quema, la supervisora Moya de Berbel brilla por su ausencia y deja en manos de supervisores foráneos y ajenos -como una tal Señora de Bertolone-, temas que son de su exclusiva competencia, aunque se encuentre en uso de licencia.
Al filo del mediodía de hoy habrá más novedades y estaremos informando “con el Jesús en la boca” para que no se destapen más ollas fétidas y los inocentes pobladores de La Perla sigan siendo noticia por los escándalos.