Niños de jardín de infantes de Punta del Agua corren serios peligros

A punto de finalizar las clases, en un sistema educativo calamitoso que implementó el gobierno de la provincia. El jardín de infantes de la Escuela Nº 56 de la localidad de Punta del Agua, se encuentra en un latente riesgo por que el techo de fibro cemento sufrió agrietamientos de magnitud considerable que pone en peligro la integridad física y la vida de la totalidad de alumnos y docente de esta salita.  
lunes, 14 de noviembre de 2011 00:00
lunes, 14 de noviembre de 2011 00:00

Este edificio fue construido por un grupo de amigos de la ciudad capital de Catamarca en una acción solidaria, pero debido al tiempo de construcción y falta de mantenimiento, el techo de esta salita se fue deteriorando hasta llagar a la situación actual.

De esta manera, nuevamente evidenciamos a través de las imágenes las falencias que tuvo el ministro Perna y el sistema de educación de la provincia, dejando escuelas prácticamente abandonas, sin saber las problemáticas y necesidades que vive cada una de ellas, sin vivir de cerca el sufrimiento de alumnos y docentes de escuelas rurales, opinando ridículamente desde un escritorio de una oficina climatizada de la capital provincial. Sumado a ello la inoperancia y desidia de infraestructura escolar que no fueron capaces de cumplir sus funciones en visitar escuela por escuela de lo que comprende el Ministerio de Educación.

La docente y padres de los alumnos de la salita “Patitos Felices” se encuentra muy preocupados debido a estas serias fisuras que tiene el techo de la escuela, mas que todo por tratarse de fibro cemento, ya que es una sola pieza que puede desplomarse en cualquier momento, donde la vida de los pequeños corre serios riesgos.

Por el momento y gracias a la colaboración de empleados municipales, pudieron apuntalar con varas de madera para sostener provisoriamente la estructura del techo.

Se espera que la supervisora de los jardines visite el lugar para constatar e informe para la posterior  decisión si continúan las clases arriesgando la vida de los alumnos y la docente.

Mientras tanto “Los Patitos Felices” deben esperar la voluntad de sus gobernantes para ver si arreglarán su escuelita y simplemente poder estudiar, aprender y ser alguien en la vida.

Debemos resaltar el apoyo del municipio, delegaciones municipales y gente solidaria que ayudan permanentemente a estas escuelas, que gracias a esos aportes estas instituciones pueden “sobrevivir”.

Fuente: elabaucandigital.com

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