La polémica, de todos los años, volvió a saltar en el inicio del presente año lectivo. Padres que se quejan porque las escuelas cobran una “colaboración” para inscribir a su hijos versus directivos que justifican el cobro con el argumento que lo recaudado está destinado a afrontar los gastos de las refacciones que el Gobierno asegura realizar, pero que los directivos los desmienten.
Por caso, la demora en las obras de las refacciones que realiza el Ministerio de Educación tuvo una amplia cobertura en todos los medios de comunicación. Por eso, las refacciones terminaron haciéndose contra reloj, según se justificaron funcionarios del área.
Para responder a un reclamo por el cobro de la “colaboración” en la Escuela Nº 5 "Adolfo P. Carranza", su directora, Dora Reinoso, aseguró que “quienes inscriben no están obligando, estamos pidiendo una colaboración porque todos los años lo hacen, y todas las escuelas lo hacemos. Este dinero se gasta en sostener las escuelas porque recibimos muy poco para el mantenimiento. Todos los años el problema al ingresar a clases es la gran cantidad de vidrios rotos. Si los alumnos están sin vidrios los padres reclaman, si los alumnos están sin agua y de hecho ya se han estado haciendo arreglos de plomería porque arrancaron los grifos del fondo. Son trabajos que requieren urgencia y nosotros debemos mantenerla. Sólo pedimos la colaboración de los padres para arreglarla”.
El reclamo de los directivos de las escuelas, dicen, es porque los fondos que reciben de parte del gobierno es “muy poquito lo que hace para mantener estas grandes estructuras edilicias”.