Según confirmaron a este medio, los educadores deben realizar las tareas que le corresponden a las ordenanzas debido a que los compromisos asumidos por el Ministro de Educación, Mario Perna el año pasado no se cumplieron en cuanto a los nombramientos ni a nada.
Por su parte los trabajadores que prestan servicios generales, afirmaron que cobran cada tres meses y para ello deben viajar a la capital provincial, en una clara falta de respeto hacia ellos y una muestra de negligencia por parte de las autoridades del Ministerio de Educación.
Realmente la problemática de las escuelas de Andalgalá, es alarmante y cada día se suma un establecimiento al foco del conflicto. Seguramente llegará el momento en que todas las escuelas se paralicen por la ineptitud de un ministro que no puede estar a la altura de las circunstancias. En ese caso, sería bueno que Perna renuncie de modo inmediato para que el sistema educativo provincial pueda funcionar como debe.
Mientras tanto, se suceden sentadas, tomas simbólicas y otras manifestaciones de protesta, generadas por padres y docentes de niños que por esas falencias burocráticas ven peligrar el ciclo lectivo, a pesar y por milagro que los docentes no están…de paro.
Todo un contrasentido en esta Provincia que navega en el proceloso mar, pero sin rumbo y con clara ausencia de liderazgo después de las elecciones.