En Capital su pudo ver escuelas en las que algunos docentes estaban de paro, mientras otros, del mismo establecimiento, cumplieron con sus actividades áulicas como un día normal. En algunas escuelas los directivos optaron por despachar los alumnos a sus hogares.
En el interior la adhesión a la medida de fuerza tuvo más fuerza, ya que en algunos departamentos la actividad áulica fue prácticamente nula. Se destacan los distritos de Tinogasta, Capayán y Belén, donde el acatamiento fue alto por parte de los docentes.
El paro de brazos caídos bajo la modalidad de asistencia a los lugares de trabajo continuará hasta el viernes, día en que habrá una manifestación frente a Casa de Gobierno. Desde el Ministerio de Educación se advirtió que serán descontados los días no trabajados.