En un comunicado, Docentes Unidos de Catamarca dijeron que "en un gesto de compromiso con la educación de la provincia y de manifestación de nuestra disposición al diálogo y a la par de solución al conflicto, decidimos volver a las aulas en pos del bienestar de nuestros alumnos, de la tranquilidad de la familia catamarqueña y del bien común del pueblo".
Con la firma de Martín Lucas, el documento agrega que, "no obstante ello, nuestra lucha por un salario digno y una mejor educación continúa; lunes 9 y martes 10 de abril, volvemos a clase con quite de colaboración", para efectuar un nuevo paro el miércoles.
El sector pretende un incremento salarial del 30 por ciento, con un básico de 3.000 pesos para el cargo testigo de maestro de grado, según informó la delegada Verónica Parodi.