Guillermo “Kilo” Herrera debe estar maldiciendo la hora que decidió escaparse de la Legislatura buscando tranquilidad, o más bien, debe estar maldiciendo la hora que eligió a la UNCA para las vacaciones in eternnun. Es que en su escritorio está el expediente en el cual una de las candidatas a directora del departamento de Ingles denuncia un hecho estrambótico permitido en la elección de la semana pasada, cuando ella perdió la elección a manos de la candidata recontra oficialista.
La docente perjudicada cuestionó que se permitiera a docentes egresados votar vía email, dos votos que sirvieron para que el resultado terminara favoreciendo a la candidata impuesta por el ex decano y hombre fuerte de la Facultad, Luis Segura (ahora a cargo de la Escuela de Arqueología).
En Catamarcactual informamos sobre el incidente, y anticipamos también que el hecho terminaría en un escándalo que se judicializaría. Dicho y hecho. La candidata perjudicada con la maniobra realizó las presentaciones correspondientes y todo está ahora en el escritorio del super abogado Kilo Herrera, que tiene un mandato expreso: hacer la vista gorda.
Obvio, todo no quedará allí. Los sectores perjudicados ya deben estar trabajando en la presentación en la Justicia Federal, que es la instancia donde se debe definir si la modernidad alcanzó los niveles necesarios para permitir que votantes no concurran a emitir sus sufragios, sino que basta con que manifiesten sus preferencias vía email.
Mientras, todo permanece en stand by, el Departamento acéfalo, y con la UNCA en el centro de otro escándalo.