En ese establecimiento escolar estudian unos 90 niños de la comunidad y de otros parajes más alejados, cuya gran mayoría pasa toda la semana en esas instalaciones, lejos de sus hogares. Otros llegan cotidianamente a lomo de burro ó arreando sus propios rebaños de ovejas y cabras.
Aprovechando el período de vacaciones, iniciado el 25 de mayo último, profesionales y técnicos de ambos organismos provinciales se trasladaron al lugar con móviles, equipos y las herramientas necesarias para la realización de tareas tendientes a mejorar sensiblemente la calidad de vida de los niños y docentes, que allí se educan y pasan gran parte de sus vidas.
Al margen de la inspección y los trabajos ya ejecutados, el grupo de operarios anunció su regreso a Laguna Blanca con una nueva comisión, durante el mes de julio, para concluir las tareas de reparación de las instalaciones eléctricas en otros sectores de la escuela, como la adecuación y correcto funcionamiento del sistema para la provisión de agua caliente.
Como se recordará, la EC sapem y la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología, suscribieron recientemente, a través de sus titulares, Dr. Eduardo Andrada y Lic. Edgardo Gordillo, respectivamente, un convenio de cooperación interinstitucional destinado a la creación, asistencia y provisión de proyectos sobre energías alternativas, destinados establecimientos escolares del régimen especial o alejados de los grandes centros poblados.
Ubicada a 363 Km. de la ciudad Capital, a 3.400 msnm, en Laguna Blanca, plena Puna Catamarqueña, el frío del invierno es intenso y se siente hasta en los huesos. Allí, las distancias se tornan infinitas para numerosos niños comprovincianos que, en medio de la alta montaña, emprenden cada año una verdadera aventura: la de aprender. De allí, la importancia y trascendencia que tiene toda la atención que los organismos públicos puedan brindar a estos hermanos que mantienen la identidad y el orgullo catamarqueños en esos apartados parajes de la geografía provincial.