La medida parece estar definida, pero los padres de los alumnos que concurren a la escuela N° 22 “Francisco Cisneros” de Capayán se reunieron esta mañana con la directora del establecimiento a los fines de frenar, aunque sea por este año, el traslado de la secundaria a un edificio en Nueva Coneta.
El motivo principal por el cual los padres luchan por el no traslado es debido a lo que les significará el traslado a unos 20 kilómetros todos los días en que sus hijos deban concurrir a clases. A pesar que se les prometió el traslado con combis, dijeron que en otras oportunidades ocurrió lo mismo y el traslado era inconstante.
Los padres solicitan que por lo menos este año la secundaria se culmine en Capayán y recién para el otro año se evalúe la posibilidad del traslado.