Acosta se demoró, pero finalmente despidió a funcionarios rebeldes

La ministra de Educación finalmente reemplazó a Antonio Marcucci y a Ricardo Cuello, quienes permanecían en sus cargos luego de que la propia María Julia Acosta anunciara hace más de una semana que sus renuncias habían sido aceptadas.  
miércoles, 20 de febrero de 2013 00:00
miércoles, 20 de febrero de 2013 00:00

Pasaron exactamente 10 días desde el 8 de febrero cuando Acosta, tras una reunión con los líderes de los sindicatos docentes, anunció los cambios. En el medio, un problema originado en el IES de Fiambalá frente a la posibilidad del cierre de una carrera, obligó al ya renunciado Ricardo Cuello a salir a dar explicaciones sobre el caso. Naturalmente, su opinión podría tomarse como la de cualquier otra persona, porque ya Acosta había anunciado su salida del ministerio.

Pero fue recién el lunes, que en absoluta reserva, en horas de la tarde, se realizó el acto en el mismo despacho de la ministra, para la asunción de Anahí Perea (por Marcucci), Aída Acevedo (por Cuello) y Mariela Hernández en Modalidades Educativas.

La demora de la ministra Acosta para nombrar a los reemplazantes de Marcucci y de Cuello no sorprendió mucho. Es más, los diez días sirvieron para que se tejieran las más insólitas conjeturas respecto del futuro de los funcionarios "renunciados", que incluían un perdón ministerial y se los mantendría en el cargo.

Este bochorno se suma a otros que ya la ministra sacó a relucir para encandilar a cualquiera. Aún se recuerda el momento en el que dijo que envió el proyecto de ley de Educación a la Legislatura cuando no lo había hecho, tildar de "diabólico" el trabajo de los empleados de Recursos Humanos que luego desmintió y, finalmente, confundir a un periodista con un docente del norte de Belén.

 

 

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