Si bien Ariza destacó el diálogo mantenido hasta el momento con los dirigentes sindicales, seguramente esta afirmación no será bien recibida en el universo docente, que mañana y el jueves llevará a cabo medidas de fuerza. Y agregó: \"Me parece que hay una vocación de construir la realidad a partir de interses particulares\".
Exclusivamente sobre el pedido del aumento salarial del 30%, el ministro fue tajante y desafiante al mismo tiempo. “De dónde quieren que saquemos la plata, que dejemos de hacer escuelas, que dejemos de financiar las becas para que los alumnos puedan acceder a la escuela secundaria, que dejemos a niños sin transporte”, se preguntó.
Y agregó: “Le damos lo que racionalmente podemos. La solución depende de la buena voluntad, el gobierno la tiene absolutamente, y hemos demostrado a través del dialogo que trabajamos en ese sentido. Dialogamos todas las veces que pudimos y necesitamos y aún más, sólo que a veces nos piden cosas extremas. Si alguien tiene la solución que no impliquen detener la política educativa del gobierno de más inclusión y más calidad educativa, que nos la diga”, desafió.
En este sentido, Ariza pidió comparar el aumento de sueldos ya otorgado a los docentes en el último año, con los concedidos a otros trabajadores de la administración pública, para analizar el impacto en el sector educativo. “Nosotros tenemos que favorecer al docente que trabaja 180 días y asume el desafío de llegar a los 190, en definitiva, al docente que está frente a los alumnos”, afirmó, en declaraciones al programa radial “Mentime que me gusta”.
En otra parte, el ministro volvió a reiterar que el aumento salarial del 22% saldrá por decreto, y adelantó que la primera etapa que comprende el incremento del 16%, será percibida el sábado, cuando estén disponibles los sueldos correspondientes al mes de marzo. \"El aumento del 22% sale por decreto, con consenso o sin consenso, porque no tenemos más remedio\", concluyó.