Los paneles solares son módulos que usan la energía que proviene de la radiación solar, y hay de varios tipos, como los de uso doméstico que producen agua caliente o los paneles solares fotovoltaicos que producen electricidad.
Para Culampaja, que es un paraje que pertenece al departamento Belén, cuyos habitantes se dedican a la agricultura y se abastecen de los principales recursos que les brinda la naturaleza para subsistir, es de vital importancia poder contar con este elemento innovador en buen estado.
Culampaja es un pequeño poblado de casas dispersas y para llegar hay que atravesar una precaria y angosta senda que asciende a 3.000 msnm y que se encuentra al filo de una serranía con subidas y bajadas que se extiende por casi tres horas y medias desde Corral Quemado, el cual solo es apto para vehículo 4x4 o a lomo de mula.
Es por ello que en el marco del Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER) que desarrolla la Subsecretaria de Ciencia y Tecnología, que posee un alto contenido social donde pretende mejorar la calidad de vida de las comunidades rurales dispersas; se procedió a reparar los paneles fotovoltaicos instalados en la escuela Nª 477 de dicha localidad bajo el proyecto “Instalación Eléctrica” dentro del PERMER, recuperando la energía verde y eficiente para la zona.
¿Cómo funcionan los paneles fotovoltaicos?
Los paneles solares fotovoltaicos se componen de celdas que convierten la luz en electricidad. Dichas celdas se aprovechan del efecto fotovoltaico, mediante el cual la energía luminosa produce cargas positivas y negativas en dos semiconductos próximos de distinto tipo, por lo que se produce un campo eléctrico con la capacidad de generar corriente.
Los paneles solares fotovoltaicos también pueden ser usados en vehículos solares. El parámetro estandarizado para clasificar su potencia se denomina potencia pico, y se corresponde con la potencia máxima que el módulo puede entregar bajo unas condiciones estandarizadas, que son:
-radiación de 1000 W/m²
-temperatura de célula de 25 °C (no temperatura ambiente).
El término fotovoltaico
Proviene del griego φÏŽς:phos, que significa “luz” y voltaico, que proviene del campo de la electricidad, en honor al físico italiano Alejandro Volta, (que también proporciona el término voltio a la unidad de medida de la diferencia de potencial en el Sistema Internacional de medidas). El término fotovoltaico se comenzó a usar en Inglaterra desde el año 1849.
El efecto fotovoltaico fue reconocido por primera vez en 1839 por el físico francés Becquerel, pero la primera célula solar no se construyó hasta 1883. Su autor fue Charles Fritts, quien recubrió una muestra de selenio semiconductor con un pan de oro para formar el empalme.
Este primitivo dispositivo presentaba una eficiencia de sólo un 1%. En 1905 Albert Einstein dio la explicación teórica del efecto fotoeléctrico. Russell Ohl patentó la célula solar moderna en el año 1946, aunque Sven Ason Berglund había patentado, con anterioridad, un método que trataba de incrementar la capacidad de las células fotosensibles.