Las escuelas del Norte de Fiambalá “reviven” gracias a los turistas solidarios

Las escuelas de todo el norte de Fiambalá, en estos últimos años, sufren el abandono y la desidia. Un grupo de turistas solidarios ayudan a levantar lo que está caído desde hace muchos años.
lunes, 6 de octubre de 2014 09:57
lunes, 6 de octubre de 2014 09:57

No existen políticas públicas que beneficien y satisfagan las verdaderas necesidades de los alumnos y de las precarias construcciones edilicias a las que asisten, como por ejemplo la localidad de Tatón, que aún no pueden conseguir un edificio digno donde los niños puedan ir a clases normalmente, haciendo usos de sus derechos como cualquier otro niño del país.

Desde hace algunos años atrás, diversos grupos de turistas solidarios que se originan en distintas provincias de nuestro país, se dedicaron a visitar turísticamente todas las ofertas que tiene el amplio distrito de Fiambalá, y a su vez, realizar actos solidarios para los habitantes de las poblaciones norteñas, en especial, con las instituciones escolares, de las cuales la carencias son muy evidentes, impactando con mayor intensidad en aquellas personas que provienen de las grandes urbes.

En una entrevista exclusiva para El Abaucán Digital, Ariel Plesinger, integrante del grupo de amigos "Nómades Andinos Solidarios”, dijo que en sus vacaciones vienen siempre a la zona de Fiambalá, más precisamente a las Escuelas Nº 110 Puerta de Tatón y a la Escuela Nº 105 de La Ciénaga para traerles todo lo que más pueden en lo material y humano.

"Si bien vamos a llevarles donaciones de todo tipo que juntamos durante el año, sobre todo ropa y juguetes en su mayoría, pero lo mas destacable es que los chicos de ambas escuelas y con nuestro asesoramiento hicieron la instalación de agua potable para las cocinas de sus escuelas con sus propias manos, demostrando una capacidad muy vivaz para el aprendizaje, y entre los más grandes hicieron el trabajo en un día. Aprendieron a hacer las roscas en los caños, manipular las herramientas y los demás productos necesarios para realizar dicha actividad. Además les dejamos herramientas para que puedan hacer el mismo trabajo en sus casas y en toda la comunidad, pudiéndoles ser útil a sus propios vecinos y comenzar en una profesión”, contó.

"Nuestras mujeres que se capacitaron y además son docentes, dieron charlas didácticas de educación sexual dentro del marco de la currícula para chicos a partir de 6° grado, que es obligatorio por ley nacional”, agregó.

​"El amor sincero, humildad y agradecimiento, nos llena el alma para volver satisfecho a nuestras casas, felices de haber sido útil a mucha gente y con ganas multiplicadas para volver y ayudar. No queremos dejar de lado mencionar las maravillas naturales que tiene Fiambalá, que forman parte de los distintos motivantes que tenemos para regresar”, indicó.

"Tampoco nos queremos olvidar de los comercios, amigos, vecinos, familiares, David Cabrera y el municipio de Fiambalá y tanta gente que hace posible que nosotros podamos extender una mano solidaria a toda esta gente. Nos vamos muy contentos y no les quepa la menor duda que volveremos muy pronto”, concluyó Ariel.

Fuente: elabaucandigital.com