Cerda cumplió varias funciones cuando era estudiante. Fue en
1964 presidente del centro de estudiantes del Colegio Nacional durante su paso
por la secundaria y en
Fue médico residente de la primera promoción de
Alberto Cerda Exposito recordó sus vivencias en el colegio, como por ejemplo cuando se dirigía” a tranco
largo remontando la calle Chacabuco acomodando la corbata para no llegar tarde”. Recordó que la ceremonia
comenzaba con el izamiento de la bandera de ceremonia, momento en que la puerta
de entrada se llenaba de compañeros de los cuatro puntos cardinales donde el personal auxiliar evitaría la
entrada de los que llegaban tarde. La bandera, celeste y blanca, siempre testigo de la actividades que se
desarrollaban en las aulas.
Dijo que las clases podían ser aburridas, lerdas o dinámicas; había profesores
parcos, complacientes, y a veces cómplices con lo que caracterizaba a la juventud. Los 45 minutos
pasaban rápido o se hacían eternos, dependía de la afinidad con el docente.
Destacó que en el
patio de tierra del colegio se
realizaban las actividades deportivas y
los ensayos para los desfiles y eventos en los que participaba la institución. El imponente salón de actos era
el escenario de las prácticas que engalanaban los aniversarios patrios.
Resaltó que el clima estudiantil se vivía con esplendor en
la primavera, la marcha de la juventud y del estudiante ganaban terreno. Los
preparativos para las competencias deportivas, de carrozas y elección de la
reina contaban con el compromiso de los directivos y profesores.
El centro de
estudiantes tenía su objetivo final de cumplir, el ansiado viaje de egresados,
y se llamaba "Centro Centenario” porque cumplía cien años de su creación.
"La disciplina se cumplía a rajatabla, creo que parte de lo
que soy está relacionado con mi paso por este colegio, y sus alumnos tienen un
compromiso con el presente y con el futuro. ", dijo emocionado.
"Representar al egresado es una gran responsabilidad, y
trataré de representar lo mejor posible,
con tan solo nombrar a Luis Franco o a Carlos Buenaventura Quiroga , entre muchos ilustres junto a tantas otras
personalidades que pasaron por estas aulas que colman de orgullo .Todos
volcaron su rico pensamiento en beneficio de la sociedad”, indicó
Dirigió sus palabras a los alumnos y egresados quienes deben apuntalar el accionar del colegio
para que su prestigio siga creciendo y se haga honor a los 150 años de su rica trayectoria. Los contenidos y
proyectos se deben adecuar a los objetivos de formar jóvenes críticos y autocríticos y profundamente comprometidos con la
democracia que tanto costó obtener.
"Por estas aulas pasaron las mentes más lúcidas que dio
Catamarca, también pasó la dirigencia política, pero también pasaron múltiples
personas que han sido olvidadas, que no han sido registradas por la historia
pero que en estas aulas como en todas
las escuelas de