Cabe destacar, que estos trabajos se realizan de forma
excepcional por un equipo que no se dedica a realizar cambios estructurales,
los que siguen bajo la órbita de
personal del Ministerio de Obras Publicas.
Sonia Zamorano, Auxiliar Normalizadora del turno mañana, expresó su conformidad con las mejoras
edilicias. Sin embargo, comentó su preocupación a raíz de ciertas cuestiones
que suceden continuamente en el interior de la escuela, como ser lo que podría
denominarse como falta de sentimiento de pertenencia a la escuela y cuidado por
parte de algunos alumnos para con los
bienes escolares, el bullying y la apatía en ciertos temas por parte de algunos
padres y miembros de la institución.
En un primer momento, señaló el descuido que algunos chicos
tienen por la institución que le atribuye a "una cuestión de falta de sentimiento de pertenencia”.
"Nosotros esperamos que los chicos vayan cambiando la actitud, esta es una
escuela vinculante y ahora es un anexo del Colegio Nacional, deseamos que
sientan la pertenencia y se identifiquen con ella”, indicó. En este sentido,
explicó que para que se sientan identificados con la institución se está
tratando de implementar "el lema como ocurre, por ejemplo, en un comercio; nene
rompe, papá paga” y como modalidad de recomposición del daño hecho, acciones de
limpiezas de bancos que ellos mismos escriben con sus nombres, o limpieza de
pisos o baños cuando rompen parte de esas instalaciones. Igualmente generalizó
que "podemos ver toso los días y en todos lados que casi todo lo que es público
se ve destruido, porque es de nadie y
nadie lo cuida, cuando es en realidad de todos nosotros”.
En segundo lugar, explicó que "no sólo pasa por los chicos,
los grandes no tenemos en ocasiones mucho amor por nuestro trabajo y hay que estar remando y tapando agujeros,
cumpliendo funciones de muchas personas
que no están cumpliendo su rol como deberían, situación que se da en varias
instituciones –no en todas- en el caso de profesores, preceptores, ordenanzas”.
Por otro lado, Zamorano expuso: "Como papás también estamos
fallando, porque las situaciones más caóticas de la escuela son protagonizadas
por chicos que se portan muy mal y que te terminan pidiendo un abrazo, chicos
que están necesitando afecto”. Y citó como ejemplo un caso de bullying, en la
que una mamá es citada y se presenta "muy molesta porque se la hizo volver
desde la puerta de su casa, cuando ella tiene muchas cosas que hacer, y en
realidad se la había notificado para el día anterior pero su hijo no le hizo
llegar la nota”. El acoso protagonizado por su hijo había sido filmado, y aún
con las imágenes a su disposición, la madre negaba el hecho en un principio.
"La situación es comprensible; todas las madres defienden a sus hijos como
primera reacción natural”, comentó Zamorano, y finalmente, ante lo innegable de
las imágenes, la madre terminó aceptando el accionar de su hijo En este caso
particular, se pidió que trabajará con un equipo interdisciplinario del COE.
"Nos sentimos preocupados, y muchas veces no se sabe de qué
parte se está, qué pesa más en nuestras actitudes y decisiones, si como padre o
como docente. Se siente la frustración de no poder llegar a darle lo que
nosotros tenemos para ofrecer porque hay un solo alumno que no se integra y
desmejora el ambiente de trabajo” manifestó. Finalmente, agregó: "Nos planteaban
algunos amigos y colegas por qué aceptar este cargo de normalización; siempre
se piensa que es por una decisión primordialmente económica, y no es así; el
interés nuestro es por el lado de la institución y nosotros tratamos de que los
chicos vean y se den cuenta de los cambios y que aprovechen el cambio por el
que está pasando la institución, ya que no se podía dar clases hace no mucho
tiempo atrás porque la institución era un caos”.